Emite una descarga eléctrica

Crean chamarra antiacoso

Autor: Agencia Reforma

2018-08-14 21:49:09

NACIONAL

Por el momento, la chamarra de autodefensa está diseñada para activarse solo en la parte de los brazos; sin embargo, los creadores aseguraron que este sistema se puede adaptar a otras prendas


El prototipo de una chamarra que emite una descarga eléctrica como defensa para mujeres ante un posible agresor sexual fue desarrollado por estudiantes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) campus Puebla.

La prenda cuenta con un circuito cerrado por dentro del forro, el cual tiene dos electrodos que al tocarse, después de ser activada, cierran el circuito y hacen que se produzca una descarga eléctrica al contacto y sólo por la parte exterior de la prenda, lo que descontrolaría al posible agresor y permitiría a la usuaria solicitar auxilio o correr, detalló la Agencia Informativa Conacyt en un comunicado.

Los estudiantes de mecatrónica y robótica que la crearon explicaron que no se trata de un arma, sino de una prenda que busca brindar seguridad a las mujeres mediante una acción inmediata en un momento de peligro.

"La idea de la chamarra surgió a partir de la realidad en que se desenvuelven (los estudiantes), pues son frecuentes las historias de amigas o conocidas que han sido víctimas de alguna agresión. Tras investigar sobre el feminicidio y la violencia de género, surgió la idea y posteriormente se dio forma", indicó Anahí Parra Quiroz, estudiante de ingeniería en mecatrónica.

En su interior, la chamarra tiene un botón del lado inferior derecho que se activa manualmente, además de un led que advierte que el mecanismo de autodefensa está encendido.

Mediante una pila de 9 volts, Giwan Park, estudiante de ingeniería en sistemas digitales y robótica, instaló el transformador que emite las descargas -que alcanzan los 90 volts- cuando el posible agresor toca alguno de los brazos.

"

Contribuí al diseño para hacer los cálculos del voltaje y verificar si la descarga es lo suficientemente fuerte para poder aturdir a una persona", detalló.

Por el momento, la chamarra de autodefensa está diseñada para activarse solo en la parte de los brazos; sin embargo, los creadores aseguraron que este sistema se puede adaptar a otras prendas como pantalones, blusas y vestidos, con descargas activables en distintas zonas, dependiendo la necesidad de la usuaria.

"

La idea es que no sólo sea la chamarra para evitar que el posible agresor la reconozca, sino que se pueda ajustar a diferentes prendas para que pase desapercibida.

"En cuanto a la venta, la chamarra, por ejemplo, tuvo un costo de 472 pesos, pero se vendería en cerca de mil pesos, esto basado en las encuestas de hasta cuánto pagaría alguien por una chamarra de este tipo", precisó Parra Quiroz.

La prenda no se encuentra en el margen de armas letales ni puede considerarse como un arma, enfatizó Guadalupe Martínez, alumna de derecho que también es parte del proyecto.

"Es una herramienta de defensa personal. No se encuentra en el margen de armas letales. Incluso el uso de gas pimienta en Puebla ya está regulado ante el índice elevado de feminicidios, por eso la protección hacia la mujer ha ganado mucho peso. No obstante, en el caso de la chaqueta, los términos y condiciones que tenemos nos excluyen del uso que le pueda dar la persona que la adquiera", puntualizó.

En abril de este año, el Congreso Local de Puebla aprobó en el pleno la despenalización del uso de gas pimienta como un instrumento de defensa personal. Esta enmienda también permite la utilización de instrumentos eléctricos o armas con electrochoques para defensa, siempre y cuando no pongan en riesgo la vida.

En noviembre de 2017, el Inegi informó que, de los 46.5 millones de mujeres de 15 años y más que hay en el País, 66.1 por ciento ha enfrentado violencia de distintos tipos y de cualquier agresor, alguna vez en su vida.

El organismo federal afirma también que las mujeres de 20 a 34 años son las más expuestas a la violencia de pareja o de cualquier otro agresor, ya que 70 de cada 100 mujeres de esas edades ha enfrentado al menos un episodio de violencia o abuso. En tanto, las niñas de 15 a 17 años también registran niveles altos de violencia sexual y emocional.


NAYARIT

LO MÁS LEIDO