Ya es Presidente constitucional

No tengo derecho a fallarles: AMLO

Autor: Amapola Puig

2018-12-01 20:44:52

NACIONAL

Actuaré sin odios, no le haré mal a nadie, respetaré las libertades, apostaré siempre a la reconciliación y buscaré que por el camino de la concordia, logremos la cuarta transformación Amplias coincidencias del presidente electo con el gobernador Antonio Echevarría Para enfrentar la crisis de México dos aspectos están asegurados, un pueblo trabajador y riquezas naturales, pronto, muy pronto, tendremos lo tercero, un buen gobierno


En punto de las 11:10 de este sábado 1 de diciembre, Andrés Manuel López Obrador cruzó la entrada principal del Palacio Legislativo de San Lázaro, donde lo esperaba la Comisión de Cortesía formada por senadores y diputados de las fracciones parlamentarias.

Su llegada se retrasó unos minutos porque al paso del convoy de motociclistas encabezado por el Jetta blanco en el que iba el político tabasqueño, y que le abría paso en el trayecto desde su casa, al sur de la ciudad de México, hacia el recinto parlamentario, era asediado por gente que intentaba saludarlo infructuosamente.

Acompañado de su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, López Obrador fue recibido por un grupo de presuntos “amigos” del diputado petista Gerardo Fernández Noroña quienes lo recibieron con sus consignas: es-un-honor-estar-con-Obrador… Sí-se-pudo…

Asido del brazo de Ifigenia Martínez, senadora de Morena, su partido, como de su esposa; seguido además por una decena de legisladores, Andrés Manuel detuvo su paso frente a reporteros y cámaras para que captaran gráficas y videos, y previno que no hablaría en ese momento, porque pronunciaría enseguida un mensaje a la Nación.

Desde el primer momento en que accedió al Salón de Plenos de la Cámara de Diputados, retumbó una ovación de parte de senadores y diputados de Morena, del Partido del Trabajo y de Encuentro Social.

En el presídium ya se encontraba Enrique Peña Nieto aún enfundado en la Banda Presidencial, con el color verde en la parte superior; y Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara baja.

A las 11:24 horas, la ceremonia republicana ya había dado paso al cambio de poseedor del ícono que significa la Banda Presidencial. Peña Nieto se la quitó para dársela a Muñoz Ledo quien, a su vez, la entregó al ya Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

En su mensaje tras recibir la insignia, López Obrador repuso que a partir de este momento en el país iniciará la Cuarta Transformación de México, de manera pacífica.

“Por mandato del pueblo iniciamos la Cuarta Transformación política de México. Puede ser pretencioso o exagerado, pero hoy no sólo inicia un nuevo gobierno, hoy comienza un cambio de régimen político. A partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada; pero al mismo tiempo, profunda y radical”.

Ahí, ante los más de 900 invitados especiales, entre quienes sobresalieron el Vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, de otros mandatarios latinoamericanos, del rey de España y del cuerpo diplomático acreditado en México, el titular del Ejecutivo federal sostuvo su agradecimiento a Peña Nieto “por no haber interferido en las pasadas elecciones”, lo cual consideró una “muestra de respeto de la decisión de los mexicanos.

“Como hicieron otros presidentes en las pasadas elecciones presidenciales. Hemos padecido ese atropello antidemocrático. Valoramos el que el presidente en funciones respete la voluntad del pueblo, por eso muchas gracias, licenciado, Peña Nieto”.

Y por ese camino se fue el discurso que pronunció, con su estilo pausado de hablar, para reiterarse autodefinido juarista, maderista y cardenista, en el que dijo: “A partir de ahora se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo profunda y radical, porque se acabará con la corrupción y con la impunidad que impiden el renacimiento de México.

Ahora, nosotros queremos convertir la honestidad y la fraternidad en forma de vida y de gobierno. No se trata de un asunto retórico o propagandístico, estos postulados se sustentan en la convicción de que la crisis de México se originó, no solo por el fracaso del modelo económico neoliberal aplicado en los últimos 36 años, sino también por el predominio en este periodo de la más inmunda corrupción pública y privada.

En otras palabras, como lo hemos repetido durante muchos años, nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes y de la pequeña minoría que ha lucrado con el influyentismo”.



NAYARIT

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