Panorama potosino

'Aquí no hay ductos; aquí bajan tambito'

Autor: Jorge Ricardo, Agencia Reforma

2019-01-29 21:58:20

NACIONAL

Es puro diésel, es lo que ordeñan de las pipas, están ahí sobre la carretera 57, entre Saltillo y San Luis, pero lo hacen por necesidad


Hay ráfagas de aire y polvo. Polvo que entra en los ojos, aire que vuela sombreros y arrastra bolas de pasto seco --que aquí le llaman rodamundos-- hacia todos lados.

"A lo mejor ya llegó el helicóptero del Presidente", dice un hombre con sombrero y bigote lleno de polvo y una medallita de un AK-47 colgándole en el pecho.

Pero Andrés Manuel López Obrador aún no ha llegado, y si ya llegó su camioneta, no ha podido pasar por el camino tan angosto, en medio del desierto potosino.

"¿Usted viene con el Presidente? Entréguele nuestra solicitud", dice el hombre, José Eduviges Mendoza, chamarra gris, camisa a cuadros rojos y blancos, piel gruesa de miles de días bajo el sol, presidente de la Sociedad de Productores de Matehuala. Primeramente felicita "al mejor Presidente de todo el mundo". Eduviges lo apoya, pero que sería bueno que mandara a un representante a comprobar que aquí lo del huachicol es por necesidad.

"Que chequen de La Terquedad, que es un rancho, para acá, lo venden, sí señor, pero no gasolina, es puro diésel y no es como en Michoacán que es delito que mueve miles de barriles. Aquí es un tambito, aquí no hay ductos, aquí los compañeros no bajan una pipa, bajan un tambito o dos o tres. O llegan los camioneros y les dan a los poquitos huachicoleros un tambito y ahí ellos les dan su comida, una gordita, dos gorditas".

Entonces esa es su petición, porque a veces un trailero les paga ordeñando su propio trailer. Aunque es cierto que son más los piperos los que cambian el combustible.

"Es puro diésel, es lo que ordeñan de las pipas, están ahí sobre la carretera 57, entre Saltillo y San Luis, pero lo hacen por necesidad. ¿Qué van a hacer?", dice Juan Rodolfo Acevedo, de la comunidad de El Jarro. Tiene 81 años. Llegó a este paisaje bíblico de polvo y aire, para agradecerle a Lopez Obrador: "A mí ya me dio mi doble de pensión. Sí, gracias a Dios, a mí ya me cumplió".

Pero el Presidente viene a presentar su programa de canasta básica de alimentos, 40 productos que estarán disponibles en las más de 27 mil tiendas comunitarias. La Unidad de Inteligencia Financiera ubicó a San Luis en el noveno lugar de operaciones ilegales de huachicol. El Gobierno confía en que ofreciendo a bajo precio arroz, frijol, maíz, pescado seco, carnes, leche... disminuyan esos delitos.

José Eusebio Rodríguez Robles viene del ejido El Agarrón, lleva 25 años pagando mil 80 pesos por una casa del Infonavit que sacó en 62 mil pesos y resulta que a la fecha ya debe 180 mil. "Yo nomás quiero que me ayude a eso, de todo lo demás, ¿qué le digo? ¡Una chulada de mi Presidente!".

El comisario del ejido Refugio de las Monjas viene pidiendo una bomba de agua sumergible porque la que tienen ya no sirve, pero su hoja no trae ni teléfono. "¿Usted cree que haga falta?".

Y luego expresan esa fe casi a ciegas. "Todavía no me ha cumplido en nada, pero yo creo que sí me va a cumplir", dice doña Heriberta Colunga, de 70 años, cruzando las manos.

El polvo rebota sobre la carpa blanca, pero nadie se espanta. Cientos llegan empujando hacia adelante, se cubren con los rebozos, levantan el cuello, se suben a las sillas. Ya llegó el Presidente, precedido por dos jóvenes que en menos de un minuto recogen un montón de peticiones.

López Obrador cumple el ritual de los apapachos y las selfis que puso de moda Enrique Peña Nieto. Presenta la canasta básica y, de paso, hace un recuento de todo los programas que prometió como candidato, que anunció como Presidente y que aquí sigue presumiendo.

Hombres y mujeres con bolsas y costales de plástico se plantan junto a las camionetas que dicen Segalmex, la nueva dependencia llamada Seguridad Alimentaria Mexicana, dirigida por Ignacio Ovalle, ex director de la Conasupo con Carlos Salinas de Gortari.

"Pasado el tiempo, que llego a ser Presidente de la República, lo busco (a Ovalle) y le digo 'Vamos a hacer lo mismo pero mejor'", relata López Obrador.

Le aplauden, le creen esa estampa de otro tiempo que intenta poner en sintonía. Los rodamundos ruedan hacia ninguna parte.

NAYARIT

LO MÁS LEIDO