En visita al panteón

Una madre llora ausencia de su hijo

Autor: Fernando Ulloa Pérez // Misael Ulloa Isiordia

2018-11-03 01:37:07

NAYARIT

La señora Martha Dalila reveló que su hijo murió a consecuencia de problemas renales, ya que nació con un solo riñón; como fue atendida por partera hace más de 30 años, no detectaron el problema


A dos años de la partida de su hijo de nombre Juan Carlos NN, la señora Martha Dalila NN, sigue llorando la ausencia física de su vástago.

Minutos antes de la entrevista, la señora Martha Dalila se encontraba rezando y acariciando la fotografía que se encuentra en la parte alta de la cripta en donde ahora descansan los restos del joven Juan Carlos, en el panteón Jardines de la Cruz.

La señora Martha Dalila reveló que su hijo murió a consecuencia de problemas renales, ya que nació con un solo riñón, pero como fue atendida por partera hace más de 30 años, no detectaron el problema de salud que finalmente le provocaría la muerte al joven Juan Carlos.

Especificó que la noche que murió su hijo, Juan Carlos se alcanzó a despedir de ella y le dijo: “Madre, ya me siento cansado, ya me voy a dormir para siempre, en cambio a ti te quedan unas noches bien eternas porque tu vida es bien flojerosa (sic) yo ya me voy a dormir, me siento muy cansado”.

Martha Dalila explicó que a pesar de que su hijo Juan Carlos tiene dos hermanas, ambas lo han dejado en el olvido y no visitan la tumba: “ya me lo dejaron aquí en el olvido, yo no iba a venir ahora al panteón porque no tenía ni para el camión, pero aquí estoy, me vine a pie desde la colonia Provincia y aquí estoy hablando con mi hijo, lo extraño muchísimo, muchísimo, pero tengo la seguridad que él me cuida donde yo estoy, lo extraño, pero algún día, tal vez no muy lejano, nos volveremos a encontrar, no sé dónde ni cómo, pero como madre tengo la seguridad de que nos volveremos a ver, nos volveremos a abrazar, segura estoy que volveré a acariciar el rostro de mi hijo, volveré a tener a mi niño entre mis brazos, no sé cuándo, pero lo volveré a tener entre mis brazos, mi hijo desde los 25 años empezó a estar malo y a los 30 años se me murió, no sabíamos que le faltaba un riñón, él vivía conmigo, nunca se casó, yo casi no vengo al panteón porque sufro mucho su ausencia, lo extraño mucho, por eso casi no vengo pero hoy es un día muy especial para los difuntos y no podía dejar solo a mi hijo”, concluyó.



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