De “Maquiavelo” a Rector: Breve semblanza del rector de la UPEN, Enrique Hernández Quintero

2017-10-15 10:29 pm




*** Critica a los investigadores ‘quinceneros’ que se preocupan sólo por los problemas del saber “pero que jamás le han resuelto un chingado problema a un ejido, a un sindicato, a una empresa, a algún colectivo, a una colonia o a una dependencia”.






Por Bernardo Macías Mora

La lluvia vespertina del viernes me hace guarecerme en la planta baja de Palacio de Gobierno. Un pequeño auto Honda gris se detiene frente a mí. -Súbete Venado-. Obedezco sin saber a ciencia cierta quién da la orden. La esperanza de llegar pronto a una cafetería me empuja al interior. Era Enrique Hernández Quintero quien me invita a su oficina. Nos enfilamos a Ciudad del Valle.
Es Rector de la Universidad Politécnica de Nayarit desde el pasado 19 de septiembre. Antes, en campaña, fue el gestor de redes sociales del candidato ganador Toño Echevarría y fino operador de relaciones públicas.
UNA RECTORÍA DE 10, 12 METROS CUADRADOS
Austera su nueva morada en un primer piso de la avenida Universidad, sin muebles de piel, ni alfombra, vaya ni aire acondicionado. No llega a 12 metros cuadrados, calculo, pero ya tiene detalles que revelan el gusto de Enrique por la cultura: una litografía de Gericault, una réplica a escala de “La Piedad” de Miguel Ángel, las esculturas del Quijote y Sancho hechas con herrería de deshecho. En un cartón algunos de sus libros preferidos esperan ser colocados en el estante superior. Obras de Umberto Eco, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y John Steinbeck.
Sirve personalmente un par de cafés cargados, de Cumbres de Huicicila, y sin que yo le pregunte empieza a confesarse. –Pocas cosas tan placenteras como las relecturas. Prefiero volver a disfrutar un buen párrafo que hurgar algo extraordinario en autores nuevos-.
Hace 30 años empezamos a amistar. Miembros ambos del club de dominó de la familia Herrera coincidíamos primero los jueves, luego casi diario en el café, en algunos bares, en oficinas propias y ajenas, en velorios, en taquerías. En días pasados le pedí su mediación con el gabinete toñista para empezar a hacer sus semblanzas para fines periodísticos. Los primeros serían, en aras de la amistad, Jorge Aníbal Montenegro, Arturo Guerrero y él.
DE IZQUIERDA PERO PARTIDARIO DE GOBIERNOS EFICACES
Raro en él, Quique porta saco y corbata. Me explica que representó al gobernador en una ceremonia de graduación. En cuanto puede se quita las prendas formales y se arremanga la camisa. Hijo de un recordado maestro normalista e historiador local, don Enrique Hernández Zavalza, le pido que me recuerde su formación en escuelas públicas siempre.
-Tuve la fortuna de ser educado por excelentes maestros en los 70 y 80. La maestra Alicia Villegas en el kínder “Rosaura Zapata”, la maestra Esperanza Alegría en la “Tipo”, don Ricardo Calderón en la ETI y todas las glorias locales del Derecho en la Universidad, tanto en la licenciatura como en la Maestría del 97 al 99-.
Se ufana en aclarar que jamás cursó estudios en escuelas confesionales. Ideológicamente se define liberal, cercano a las tesis de Izquierda pero partidario de gobiernos eficaces y de estructuras mínimas, como lo propone la Derecha.
En estos días está releyendo sobre neoinstitucionalismo. Me explica que al igual que Jorge Aníbal Montenegro, el brazo derecho del gobernador, cree en la idea de fortalecer a las agencias gubernamentales para que graviten fuertemente en la realidad social, sin caer en instituciones obesas. –Sin revivir al ogro filantrópico- lo interrumpo. Y ahí nos agarramos veinte minutos a recordar ideas y anécdotas de Octavio Paz, como aquella que involucra a nuestro Alí Chumacero quien tuvo el descaro de enmendarle un poema.
ENEMIGO DE LA ORTODOXIA UNIVERSITARIA
-Mira, esta Universidad encaja muy bien en esa idea de Toño Echevarría de ser promotor de empleos. Es el presupuesto trabajando para preparar profesionistas que demandan las empresas de Europa, de Canadá, de Estados Unidos o de México. Eso es eficacia. La demagogia es dar títulos profesionales que no le sirven a las empresas o al sector público. Lo viejo es la idea de la universidad como contenedor social, sólo para diferir 5 años la demanda de un joven que no puede absorber el mercado laboral; pasa un lustro y siguen siendo candidatos a subempleo o desempleo-.
Ya en la segunda taza de café recuerda una cita de Jesús Reyes Heroles que usó en su tesis profesional para criticar la desvinculación de las universidades con los problemas de la comunidad. Critica a los investigadores ‘quinceneros’ que se preocupan sólo por los problemas del saber “pero que jamás le han resuelto un chingado problema a un ejido, a un sindicato, a una empresa, a algún colectivo, a una colonia o a una dependencia”.
Quique se estira en su sillón idéntico al mío. Muebles sin jerarquías. Estira sus piernas y deja ver un par de Florsheim color bronce. Música tenue sale de las bocinas de su computadora. Sube el volumen. –Es el quinto concierto de Brandemburgo-. Luego baja los decibeles y dialogamos sobre su amistad con el gobernador.
-Nos conocimos de niños, pero empecé a tratarlo a partir de una cena en Roberto’s en 2003. Nos sentó Fernando Medina Miralrío, quien deseaba que yo aminorara mi rol crítico hacia el gobierno de don Toño. Ahí coincidimos que los veredictos contra el sexenio no deberían significar ataques contra la familia. Y me pidió eso, ser aliado de Toño chico después del 2005-.
UN APASIONADO DEL CÁLCULO POLÍTICO
Para acrecentar esa amistad fue clave la presencia de algunos amigos en común, como Jorge Montenegro, el doctor José Luis David Alfaro o Martín Pérez López, el popular “Marlin”. En muchos encuentros festivos o informales se fue tejiendo la idea que se fraguó el pasado 4 de junio.
Ríe de buena gana Enrique al revelarme que no le gustan las charrerías, ni los caballos. Sus puntos de coincidencia con Toño son distintos. Ambos son afines a la comida tradicional, a la música de antaño, a las charlas con los amigos y, sobre todo, la pasión por la estrategia, por la deliberada creación de escenarios.
-Detrás de muchos posteos en redes sociales, de docenas de imágenes divulgadas, de centenas de notas en medios o de una innumerable cantidad de reuniones hubo siempre un análisis frío, una dosis de cálculo político. Praxis sin teoría es barbarie, acuérdate Venadito-.
Y es ahí donde Quique se ha movido como pez en el agua durante años. Por costumbre local se le ubica detrás de cientos de escaramuzas políticas, a veces por vagancia y otras, como en el caso de Toño, como un trabajo constante al lado de otros profesionistas valiosos como los hermanos Montenegro Ibarra (Jorge y Arturo), Ricardo Rincón, Arturo Guerrero y Daniel Saucedo Berecochea.
QUIQUE EL DICHOSO PADRE DE FAMILIA
El nuevo rector dedica los fines de semana enteramente a su familia. Sale poco. La paternidad lo volvió hogareño. Kiara de cuatro y Nicole de dos años son su devoción. Mantiene la costumbre de darle gusto al paladar ahí en casa. Es de buen diente. Ya no lee. Ve poca televisión, privilegiando sus archiconocidas filias deportivas. De buena gana ha cedido el uso de la TV a sus pequeñas.
Sirve el tercer café sin molestar a su secretaria. No tiene chofer en la UPEN. Transformó la plaza de Secretario Particular en una Coordinación de Asuntos Jurídicos. Pone cara de fastidio cuando lee una invitación para asistir a Puebla. –Dos días de traje y corbata- se queja.
Atrás quedaron los días de huaraches y bermudas. Ahora acude a cortarse el pelo cada quince días y se rasura un día sí y otro no. A través de Amazon ya renovó su stock de blazers y corbatas. Eso sí, no deja de interactuar con su Smartphone. Hace años de su Blackberry salían maldades para provocar neuralgias en políticos y funcionarios.
A cada rato mirojea las notificaciones y contesta. Un par de veces sonríe. No me revela la identidad de sus interlocutores. Curiosamente se quita los lentes para leer. Aún no le afecta la vista cansada. Ya le llegará.
-¿Qué andarás intrigando recabrón?-.
-Es mejor que no sepas Venadito-.
******
BMM


NEWSLETTER

Suscríbete y recibe las noticias del día antes que nadie

EDICIÓN IMPRESA

Descarga la versión impresa en formato PDF.

SÍGUENOS

Visita nuestras redes sociales y mantente informado

© MERIDIANO 2016, todos los derechos reservados