A FONDO

Violencia Política

Autor: Ricardo Téllez

2018-06-26 01:23:34

OPINION

La presente contienda electoral no solo será la más grande y compleja en la historia del país, sino también la más violenta; además de los múltiples homicidios, ataques y amenazas contra actores políticos, la violencia también ha permeado el discurso de candidatos


D

esde que inició el proceso electoral actual, en septiembre del año pasado, a la fecha se tienen contabilizadas 122 personas asesinadas entre políticos, precandidatos y candidatos en nuestro país, según cifras de analistas como la Consultora Etellekt que desde el pasado 28 de mayo ha puesto a disposición de la opinión pública su Indicador de Violencia Política en México.

Pero, a pesar de lo delicado y preocupante del asunto, el tema no ha merecido ni la atención ni la mención necesaria ni de parte de las autoridades federales, ni electorales, ni de los propios contendientes o partidos políticos, tampoco por la sociedad civil organizada o no. Viene a ser como el gran elefante dentro de la habitación, que a pesar de ello nadie lo ve o lo quiere ver.

La presente contienda electoral no solo será la más grande y compleja en la historia del país, sino también la más violenta. Las cifras que se manejan sobrepasan por mucho lo registrado en el proceso pasado. La propia Etellekt habla de un incremento del 4500% en relación con el proceso electoral federal pasado, y eso sin contar las amenazas y actos de intimidación contra candidatos, de las cuales simplemente no hay registro fiable, pues el simple hecho de denunciar un acto de esta naturaleza pone en mayor riesgo al abanderado.

Esta inédita situación ha provocado que, incluso, se haya registrado ya la renuncia de candidatos en bloques, como la ocurrida a inicios de junio cuando renunciaron a sus candidaturas 11 integrantes de la planilla del PRD que competía por la Alcaldía de Cutzamala de Pinzón, municipio de Guerrero, azotado por la violencia y la inseguridad; o la que recientemente se presentó en Tamaulipas, donde a tan solo 8 días de la jornada electoral renunciaron 78 candidatos. Tan solo el pasado 31 de mayo, el Instituto Electoral de Participación Ciudadana de Guerrero (IEPCG) aprobó la sustitución de 477 candidatos a alcaldes, síndicos, regidores y diputados locales que renunciaron de manera “voluntaria” a sus postulaciones.

Estos acontecimientos no pasan inadvertidos por la prensa internacional; el día de ayer, por ejemplo, El País publicó el artículo “Matar al candidato: la campaña se mancha de sangre en México”.

Este fenómeno tiene todavía alcances mayores: el homicidio de 50 familiares de actores políticos, 413 agresiones globales en contra de políticos y candidatos en 31 entidades y 268 municipios del país, lo que representan más del 10% de los municipios, según datos de Etellekt con datos al 12 de junio, cifra que lamentablemente ya aumentó en estos últimos días.

Las entidades con más casos registrados son: Guerrero con 24, Oaxaca con 19 y Puebla con 13. Por partidos políticos, destacan: PRI con 40, PRD con 18 y PAN con 13.

Pero la violencia también ha llegado más allá y ha estado presente en las mismas acciones impulsadas por los candidatos. Si nos ponemos a pensar, han sido también muchos los actos de violencia que hemos atestiguado en sus discursos; la contienda política se ha vuelto también la promoción del odio. Un candidato presidencial que propone cortar las manos a delincuentes y policías corruptos; una candidata que en su arenga grita a sus simpatizantes que “les vamos a partir la madre” a sus adversarios; un candidato que en pleno debate también se lanza contra otro queriéndolo agarrar a golpes amenazándolo con “partirle la madre” al “ratero asqueroso sinvergüenza”; otro candidato presidencial que amaga con eso de que si no gana “a ver quién detiene al tigre” o quien en lugar de contestar las preguntas que le hace el público en un debate se pone a crear insultos “ingeniosos” contra otro candidato; son solo algunas de las muestras de que la violencia también ha permeado el discurso político.

PARA ADVERTIR

* Desde el pasado 13 de junio, la Comisión Permanente hizo un llamado a todas las autoridades para que, en el ámbito de sus atribuciones, investiguen y resuelvan los crímenes cometidos contra candidatos durante el actual proceso electoral. El pronunciamiento fue dado a conocer por el priista Enrique Jackson, en funciones de presidente de la Mesa Directiva, quien dijo que las autoridades deben cumplir rigurosamente con su obligación y función de garantizar la seguridad de todos los habitantes del país. Desde entonces, no ha habido respuesta y, por el contrario, desafortunadamente los casos han aumentado.

** El Instituto Nacional Electoral (INE) realizó el pasado domingo un simulacro de elección para probar el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), y validó que su operación fuera la adecuada. Sin embargo, adelantó que debido a la complejidad del modelo de casilla única y ante diferencias horarias, el flujo de información del PREP será lento en las primeras horas. Desde mi punto de vista, es comprensible esta demora, pero no lo dude que luego esa lentitud sea utilizada como argumento de inconformidad o para sembrar dudas de parte de quienes no se vean favorecidos con los resultados y sirva de pretexto para “soltar al tigre”.

NAYARIT

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