Niñas, niños y adolescentes

Contra la violencia, unidad institucional

Autor: Ernesto Acero C.

2018-07-10 01:28:42

OPINION

"Y a mí el sol me desvestía/ para pegarse conmigo,/ despeinado y dulce,/ claro y amarillo/ ese sol con sueño/ que sigue a los niños", A. Reyes


El interés superior de las personas en etapa de niñez o adolescencia está entrando a una era favorable. Se "alinean los astros" en favor de los derechos de los niños, las niñas, los adolescentes, de las mujeres, en contra de estereotipos en general. En efecto, esto puede percibirse por la serie de conceptos vertidos por los organizadores del Diplomado "Protección de los Derechos Humanos de Niñas, Niños y Adolescentes y la Prevención de la Violencia".

No se trata de un simple diplomado como otros. Se trata de una propuesta para fortalecer la conciencia ciudadana, organizada por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CDDH) y el Instituto para la Mujer Nayarita, (INMUNAY), y certificado por el Centro Latinoamericano de Investigación, Educación, Desarrollo Social y Tecnológico.

En ese sentido se manifestó el Presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Huicot Rivas Álvarez, al expresar que el compromiso del organismo que preside se apega a lo que dispone la Ley en la materia. Una de esas disposiciones es la que alude a la formación de ciudadanos conscientes de sus responsabilidades respecto a los derechos humanos. En especial, se trata de proteger los derechos de aquellos que se encuentran en un contexto de mayor dificultad, como los son los niños, las niñas, los adolescentes.
Este curso ha tenido una excelente respuesta por parte de quienes están interesados en la protección de ese sector altamente vulnerable. Se parte pues, del reconocimiento de lo necesario que resulta actuar en favor de quienes en este país están siendo más agraviados por el contexto económico, social y político que priva en el país.

El Director del Sistema DIF en Nayarit, Arturo Guerrero, en representación de la Señora María Luisa Aguirre y del mismo mandatario estatal Antonio Echevarría García, sostuvo que es necesario ir contra la dispersión de esfuerzos que se heredó. Esa dispersión de esfuerzos se debe someter a un proceso de regulación y de controles, lo que se debe traducir en una mejor respuesta, en favor de ese sector tan sensible.

El funcionario del Sistema DIF, Guerrero Benítez, recordó que la Senadora Martha Elena García, fue impulsora del fortalecimiento de la Ley General concebida para la protección del sector, pues "el interés superior de la niñez constituye una directriz que debe observar la sociedad y las autoridades del Estado, el cual se materializa de manera primigenia, garantizando el derecho a la identidad de la niñez".

Por su parte, ha reiterado Rivas Álvarez que esa responsabilidad no recae solamente en el gobierno, sino que es un compromiso de todos, pues todos tenemos contacto con esa parte de la sociedad. De ahí la necesidad de promover la formación de personal con clara conciencia de su responsabilidad. Funcionarios, profesores, dirigentes de cualquier organismo, todo mundo está(mos) obligado(s) a promover la protección de niños y adolescentes.

La presidenta del Instituto para la Mujer Nayarita (INMUNAY), Lourdes Mercado, ha manifestado en otros foros que la desigualdad de la mujer da inicio desde la misma infancia. No es un asunto menor al que se refiere, pues cuando un problema tiende a internalizarse, se afianza también en la cultura, construyendo una indeseable cultura de desigualdad que normaliza la violencia, entre otras formas de subordinación estereotipada.
Es por eso que un foro como este, convocado de manera conjunta por la CEDH y el INMUNAY, con el pleno respaldo del Sistema DIF de Nayarit, merece una respuesta y una lectura en toda su dimensión. No es un asunto menor el dela violencia contra niños, niñas y adolescentes.

No se trata de atacar una sola forma de violencia, la más descarada, que es la violencia física. Los golpes, los malos tratos, la violencia moral, sexual, social, económica, cada una de esas formas de violencia, en todos esos frentes se debe atacar la violencia que se dirige a la niñez y a la adolescencia. Ese ataque contra la violencia debe tener como premisa, como condición sine qua non, la unidad programática y de acción, de las instituciones.

Dudo que exista una forma más brutal en la que se manifiesta la violencia entre personas, que la violencia contra los niños (dicho sea en género neutro, dicho así para no violentar a la Academia) y los adolescentes. Toda violencia es execrable, pero en este caso, la violencia contra niños, niñas, adolescentes, esa violencia resulta más repudiable dada la indefensión de esos sectores.

Lo peor de todo es que, cuando los niños o las niñas son formados en un clima de violencia, "naturalizan" esa cultura. Cuando se forma a la niñez en un clima de violencia, se sientan las bases para construir una sociedad en la que la violencia es parte de la "normalidad". Cuando la violencia se hace algo normal, entonces no hay forma de hacer una sociedad humana superior, sino una sociedad que está condenada al fracaso y a su autodestrucción. Cuando la sociedad se convierte en una lucha de todos contra todos, dado que la violencia se hace "normal", se reduce todo a una apuesta a la imposición de la Ley del más Fuerte. Y el más fuerte, en una sociedad "canibalizada", puede ser cualquiera. Si, ¡cualquiera!

Frente a esa amenaza, la amenaza de la violencia contra la sociedad abierta, se requiere coordinación de esfuerzos, la unidad institucional. Todo esfuerzo conjunto siempre dará un mejor resultado que la suma simple de sus partes. De ahí la importancia que reside en el hecho aparentemente simple, de que se promueva la coordinación de esfuerzos, el trabajo que multiplica, que potencia los resultados.

Hay conciencia de la autoridad, sobre un problema concreto y que es de la mayor trascendencia. Por eso es que el curso que dio inicio no es un asunto de menor importancia. Es un curso que se ha concebido para promover las bases de una sociedad democrática, de tolerancia, de respeto, de comprensión y de ayuda mutua. Parece utopía, pero aun cuando lo sea, las utopías siempre nos van a hacer que caminemos hacia lo ideal, cierto.

Recientemente ha salido a relucir un informe sobre la situación de los servicios sanitarios de España durante la dictadura de Franco, que nos recuerda lo que ocurría en Nayarit. Al respecto, el Informe Brockington es claramente descriptivo. Los servicios de salud se mostraban en España, como un caos con "efectos desastrosos", sobre todo por una razón que expone: "El escalón central se esfuerza poco o nada por coordinar su política. No existe un diálogo habitual entre los distintos ministerios", alertaba. "Urge con premura resolver esta situación".

Salimos de un periodo falangista en nuestra entidad. Si se trata del frente financiero, si se trata del frente político, o el de seguridad pública, o casos como las políticas públicas en materia de violencia contra la mujer, contra los niños, las niñas y los adolescentes, el atraso es enorme. Parece que Nayarit apenas sale del feudalismo de doce años. Son doce años de abandono, de simulaciones grotescas y hasta cómicas si no fueran tan trágicas. Acá, también, urge resolver esa situación. Creo que se avanza en ese sentido. Al fin y al cabo, gobernar es coordinar.

NAYARIT

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