A FONDO

EL HORROR

Autor: Ricardo Téllez

2019-01-20 23:53:00

OPINION

Muchas historias empezarán a surgir ahora respecto a lo ocurrió esa tarde en Tlahuelilpan, Hidalgo, algunas aumentarán el horror, otras alimentarán la duda y la sospecha, unas más con intereses detrás, y también aquellas que quizá solo sean un desahogo de atormentadas almas que no encontrarán otra forma de liberar su dolor que contando lo que vivieron


La imagen era dantesca: decenas de cuerpos envueltos en llamas corriendo por el campo; auténticas antorchas humanas queriendo huir de sí mismas para librarse de ese fuego que los consumía, sin atinar a tirarse al suelo para revolcarse y acaso poder apagar su humanidad encendida, pero quién en esa urgencia iba a tener cabeza para pensar en lo que debería de hacerse, con una mente cegada por el dolor y presa del pánico. Algunos ni siquiera pudieron correr; otros sucumbieron en su despavorida huida, puntos luminosos dispersos e inmóviles daban la idea de que ahí una vida se apagaba mientras sus restos aún ardían. Había despertado un monstruo para sacudir a sus depredadores con lengüetazos de fuego. Y no, no era una escena de una película, era una realidad que superaba a la ficción. Muchas historias empezarán a surgir ahora respecto a lo ocurrió esa tarde en Tlahuelilpan, Hidalgo, algunas aumentarán el horror, otras alimentarán la duda y la sospecha, unas más con intereses detrás, y también aquellas que quizá solo sean un desahogo de atormentadas almas que no encontrarán otra forma de liberar su dolor que contando lo que vivieron.

Dirán que lo acontecido en ese multiperforado ducto de la región de Tula, deberá de ser algo que sirva para la reflexión y la experiencia, para que no se vuelva a repetir, pero lo cierto es que, lamentablemente, no servirá para dejar de hacer lo que se está haciendo. Lo que hemos sabido en últimas fechas sobre el huachicoleo es, en mi opinión, apenas la punta del iceberg. No tenemos una idea clara y suficiente respecto a la dimensión del problema. Tantos miles de litros robados, durante tanto tiempo, tanto por dentro como por fuera de Pemex, implica toda una extensa red de corrupción y complicidades, ejércitos de personas para el saqueo, la distribución y venta. No dudaría en que familias y comunidades enteras hayan encontrado en esa actividad su fuente de sustento, sea por la razón que sea, porque no había otras opciones de vida en zonas marginadas y olvidadas del país, sea por ambición o por presiones del crimen organizado que seguramente también está detrás de esto, y es que los datos que se saben no dan lugar a pensar diferente: un negocio de 60 mil millones de pesos al año, más de 2 mil 500 tomas clandestinas distribuidas en casi todo el país, por lo que involucra a la mayoría de las entidades (a septiembre del año pasado, solo 6 en seis estados no tenían registro de tomas clandestinas, entre ellos Nayarit); y, una extracción de 61 mil 600 barriles de gasolina diarios, según el promedio estimado de enero a noviembre del año pasado.

Ojalá y me equivoque, pero no creo que esta experiencia sirva para que la gente deje de dedicarse a ello, de la misma manera en que tantas muertes y daños por explosiones de pirotecnia no han servido para dejar de realizar esa peligrosa actividad de manera clandestina. Lo mismo pasará con el huachicoleo pero, repito, ojalá me equivoque; deseo equivocarme.

PARA ADVERTIR
* El robo de combustible no es exclusivo de nuestro país. El Consejo de Seguridad Energética de EUA calcula pérdidas por robo de barriles de petróleo y gasolina de entre mil 500 a 2 mil millones de dólares, según datos reportados el año pasado sobre 2017.

** Desde finales del año pasado, empezaron a darse las renovaciones en las dirigencias de los principales partidos políticos en Nayarit. Primero fue el PRI y lo propio acaba de hacer el PAN, y seguramente lo hará el PRD. Habrá que estar al pendiente y ver de qué manera estos institutos políticos se preparan para al 2021, y si superan o no aquellos lastres que durante años han arrastrado y que los han llevado al desencanto de la ciudadanía, sobre todo luego de la tremenda sacudida que recibieron en la pasada elección federal. Dicen que el verdadero éxito no está en no haber caído nunca, sino en las veces que uno se levanta cada vez que cae. Habrá que ver si aprendieron la lección y se dan la oportunidad de actuar de manera diferente y recuperan las agendas perdidas que en su momento les permitieron mantenerse cercanos y en sintonía con la gente.

NAYARIT

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