A FONDO

2017-11-13 10:16 pm


EL LENGUAJE PARLAMENTARIO


Por Ricardo Téllez

“¿En qué se parecen un estadio de fútbol y el recinto legislativo de San Lázaro?”… Parece el inicio de una adivinanza chusca o de un chiste, pero desafortunadamente no es así, se trata del más reciente escándalo protagonizado por nuestros diputados federales en el que una vez más demuestran el nivel de sus debates políticos en la que se supone que es una de las tribunas más importantes del país y donde se debieran discutir los temas más relevantes para los mexicanos.
Los legisladores federales dieron muestras de su nivel argumentativo tras la aprobación del Presupuesto 2018, en la madrugada del pasado viernes, donde la nota la dieron un grupo de parlamentarias del Partido Revolucionario Institucional (PRI), entre ellas y como una visible cabecilla de la inusual manifestación, la diputada por Nayarit, Jasmin Bugarín, cuando alrededor de las 3 de la mañana el diputado de Morena, Daniel Juárez, llamó corruptos y traidores a sus homólogos por haber aprobado un presupuesto que –dijo- es injusto, por lo que la camarilla de “notables” legisladoras, cual si estuvieran en un partido de futbol, exclamaron al unísono el conocido grito de: “¡Eeeeeeeh, put…!”.
Ante tal hecho, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) publicó un comunicado el sábado pasado en el que exhortó a las y los diputados federales para que en las manifestaciones que realicen en el ejercicio de sus funciones, eviten reproducir prejuicios y estereotipos negativos como los que se produjeron en el Palacio Legislativo de San Lázaro, ya que el grito lanzado en el honorable salón de sesiones “es expresión de desprecio, de rechazo y no es descripción ni expresión neutra; es una calificación negativa que estigmatiza pues homologa la condición homosexual con cobardía", señaló el organismo.
En el video que reprodujeron los principales medios del país claramente se puede apreciar a la diputada federal priista con un abrigo blanco y encabezando el grito, quizá no sea la coordinadora de ninguna Comisión, pero al menos sí del improvisado coro.
Tratando de defender lo indefendible, la legisladora publicó un video en redes sociales donde trata de matizar el asunto, dando su “explicación” de lo que ya muchos vimos y escuchamos. En su video “explicativo” afirma: “Sí, soy yo la que gritó en la Cámara de Diputados. Les quiero contar lo que pasó el día de ayer en la aprobación del presupuesto en el transcurso de la madrugada: le gritamos bruto a un compañero que de manera brutal ofendió a una compañera diputada, y no importa, va más allá de lo que hayamos gritado, el hecho es que lo hicimos y lo hicimos de manera solidaria, como también, de manera solidaria, todas las diputadas de todos los partidos políticos logramos más de 47 mil millones de pesos aprobados en este presupuesto para el tema de género, específicamente para la salud de la mujer, aquellas mujeres que padecen esa terrible enfermedad de cáncer, hoy por hoy, tendrán mayor presupuesto para ser mejor atendidas. Sé que quizá no fue políticamente correcto la manera en cómo defendimos a una mujer o cómo defendimos el presupuesto, y hablando de presupuesto, permítanme compartirles que aquí para el estado de Nayarit, logramos más de 21 mil millones de pesos, que serán destinados para temas de educación, salud, vivienda y otros rubros más. Los que me conocen, saben que soy una mujer de trabajo y de resultados y que seguiré trabajando como hasta la fecha lo he hecho, pero también, si hay necesidad de alzar la voz para defender a una o más mujeres, y para defender a mi estado, tengan la seguridad que lo volveré a hacer. Por su atención muchas gracias”.
Es válido que quiera dar sus razones, pero lo que no se vale es que no conforme con haber insultado a un legislador en su “explicación” también quiera insultar la inteligencia ciudadana afirmando que no es cierto lo que todo mundo escuchó, que gritaron bruto y no lo otro, cuando claramente se escucha lo indecible en el video que circula. Dice la diputada que lo hicieron en respuesta a que previamente el ponente había ofendido a una legisladora sobre lo cual no podemos dar constancia ya que esa parte no se aprecia en el video, pero supongamos que así fue, sin conceder, ¿justifica que ellas respondan con otro insulto? Por supuesto que no. Dice ella que no importa lo que hayan gritado, que el asunto va más allá, pero me parece que se equivoca, claro que importa lo que se haya gritado, pues se trata de una representante popular en la máxima tribuna del país, y no creo que para que grite lo que gritó es que se le esté pagando del presupuesto federal más de 160 mil pesos mensuales en promedio. Asegura ser defensora del “género”, pero ahí también está equivocada ya que cuando hablamos de “género” no estamos hablando solo de las mujeres, sino de los hombres también y de la comunidad LGTB, a quienes les faltó al respeto. A eso de “sé que quizá no fue políticamente correcto la manera en cómo defendimos a una mujer o cómo defendimos el presupuesto”, yo le quitaría el “quizá”, pero por supuesto que a todas luces no fue correcto, y eso de que se defendió a una diputada y al presupuesto tampoco nos consta pero, en todo caso, ¿no se les ocurrió otra forma de hacer la defensa?
Si iba a hacer un video de respuesta, creo que más le hubiera valido decir simplemente: “lo siento, me equivoqué, pido disculpas a quien haya ofendido”, y se acabó, que tratar de defender, repito, lo indefendible.
Me parece lamentable que nuestros políticos nayaritas últimamente se hayan dado a conocer más por este tipo de cuestiones que por el trabajo que estén realizando. Como si no hubiera sido suficiente habernos “quemado” con el exalcalde de San Blas y ser la comidilla del mundo.
¿Qué tendrá el recinto de San Lázaro que no a pocos trastorna?










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