#Opinión

El letal mundo de los complejos humanos

Soberbia, orgullo, arrogancia, complejos de superioridad, entre otros muchos conceptos, provocan que miles se vayan de este mundo, creyendo que son diferentes

Sábado 23 de Mayo de 2020
7'

Me dio tristeza saber que el joven RENE HERRERA JIMENEZ, y digo joven porque no rebasa los 40 años de edad, antier fue internado de urgencia en un nosocomio de la localidad a temprana hora, al principio se dijo que lo habían entubado y eso hizo parecer la probabilidad de que el señor HERRERA JIMENEZ, pudiera haber ingresado por la pandemia de moda: el coronavirus.

Pero no, más tarde se informó que RENE HERRERA JIMENEZ, que hasta antier se había desempeñado como Secretario del Ayuntamiento de Tepic, había entrado al hospital por una repentina descompensación sufrida en su cuerpo, escuetamente se dijo que al parecer tenía problemas con la glucosa, es decir al parecer el joven  secretario del ayuntamiento de Tepic, RENE HERRERA JIMENEZ, estaba lidiando con males relacionados con la diabetes, hasta antier se informaba que su estado era grave pero era atendido como correspondía, pero ayer ya por la mañana, una persona posteó en las redes que HERRERA JIMENEZ, estaba realmente mal, y que la glucosa, o sea el azúcar en la sangre, le había subido  a 1200  miligramos por decilitro a 100, cuando una medida normal debe ser de 80 a 100 o 110 miligramos por decilitro a 100, mientras que un diabético puede tener la glucosa a 140 o incluso 150, o un poco más de glucosa en la sangre, pero bajo control.

En fin, cuando leí la información del señor RENE HERRERA JIMENEZ, supuse que con esas altísimas medidas, algunos de sus órganos serían atrofiados inevitablemente, y seguramente su jefe el presidente municipal de Tepic, el maestro FRANCISCO JAVIER CASTELLON FONSECA, también dedujo esto, y que el retorno de su secretario del ayuntamiento de Tepic, dada la situación de salud, sería muy lento, por lo que para ya no presionar a RENE HERRERA JIMENEZ, ayer mismo al medio día, nombró a CARLOS RODRIGUEZ ROBLES, como secretario provisional del ayuntamiento capitalino.

Cuando veo casos como el de RENE HERRERA JIMENEZ, cuya vida se complicó por la falta de atención personal a su salud, me queda claro que habemos personas que tenemos toda la seguridad del mundo de que lo que les pasa a otros, no nos puede pasar a nosotros, o bien, no nos podrá pasar jamás a nosotros, ¿la base de este razonamiento?, ninguna es la base, los razonamientos que hacemos a título personal son producto de nuestras ideas personales, de nuestras creencias a veces aderezadas con algo de religión, y siempre,  lleno de falsedades, de información errónea, de datos que nos llegan por nuestros amigos, parientes, o compañeros de trabajo, todo por culpa de los malditos complejos que la mayoría, no todos, adolecemos por cuestiones de formación, de crianza, de medio ambiente.

Por ejemplo, en el caso del joven secretario del ayuntamiento, hoy agonizante en un hospital local, me resisto a creer que no tuviera información sobre su estado de salud, es altamente posible que dada su juventud, cuando sintió hambre excesiva, mareos, repentinos golpes de cansancio, resequedad en los labios, sed en demasía,  y cosas anormales dentro de su  salud, pensó que era por malpasarse, por no tomar agua cuando tenía sed, por haber hecho un coraje con algún ciudadano que le propuso algún mal negocio, etcétera, pero dada su juventud, difícilmente pensó que era hora de hacerse un examen médico científico, es decir en un laboratorio, que es donde se sacan a relucir todas las irregularidades con las que vivimos.

Ah, pero, muy probablemente, cuando comentaba de su estado de salud, a los que les comentaba, solían quitarle toda preocupación diciéndole cualquier cosa que le caía bien a sus oídos.

Y digo todo esto, porque el hoy exsecretario del ayuntamiento, cuando menos en este momento en que ya nombraron a su sucesor, no era un muchacho ignorante, tenía una carta de pasante universitario como licenciado en ciencias políticas, aunque debo ser claro, tener títulos y doctorados tampoco garantiza que la gente cambie de pensamientos personales.

Y es que como les dije al inicio, muchos cargamos con complejos que nos acompañarán hasta la muerte, y a veces la muerte llega muy rápidamente precisamente debido a estos complejos, digamos que es una especie de binomio, la ignorancia en la que se encuadran los complejos, y la sorpresiva muerte.

Por ejemplo, tenemos el famoso complejo de superioridad, muy citado por conferencista, sicólogos, maestros, orientadores, etcétera, etcétera, el cual es un mecanismo inconsciente en el cual tratan de compensarse los sentimientos de inferioridad de los individuos, resaltando aquellas cualidades en las que sobresalen.

Claro que es lógico pensar que cada individuo posea aspectos positivos y otros negativos. Posiblemente los aspectos negativos del ser son obviados por su psiquis para obcecarse sólo con los positivos. El término fue acuñado por Alfred Adler (7 de febrero de 1870 – 28 de mayo de 1937).

La exhibición del complejo de superioridad, generalmente, se proyecta hacia los sentimientos de inferioridad con respecto a los demás. El problema más común de este complejo es sentirse "apartado" de los grupos sociales, por no presentar las mismas características que el resto de las personas. En el resto de las personas, al estar con una persona con este tipo de complejos, se puede llegar a pensar que son arrogantes o que quieren hacerse destacar por aspectos banales.

La conducta relacionada con este mecanismo puede incluir una opinión exageradamente positiva sobre el valor y las habilidades de uno mismo, expectativas muy altas y poco realistas con respecto a los logros de uno mismo y de los demás, vanidad, estilo extravagante en la forma de vestir (con la intención de llamar la atención), orgullo, sentimentalismo y facilidad de ser herido, una tendencia a rechazar las opiniones de los demás (a veces con fundamentos racionales), comportamiento snob, entre otras, y aquí volvemos al caso de nuestro buen exsecretario del ayuntamiento, probablemente siempre tuvo una opinión exageradamente positiva sobre el valor y las habilidades de él, probablemente siempre creyó que la salud  en él, no era como en los demás, era un hombre que difícilmente le podría pasar el estar encamado debido a una enfermedad.

Y es que hay otro conflicto con estas personas, se trata de su alejamiento social y el "soñar despierto", ambas situaciones  pueden  ser también asociadas  al complejo de superioridad, ya que es una forma de evadir el temor al fracaso relacionado con los sentimientos de incapacidad de enfrentar el mundo real, y ustedes dirán, ¿enfrentar a cuál mundo real?, pues ahí empieza el dilema queridos amigos, el mundo real es de las enfermedades, fracasos, triunfos, decepciones, engaños, fraudes, corrupción,  el trabajo, el estudio, entre otras muchas cosas, es el mundo cotidiano, el de todos los días, el mundo que pasa frente a nosotros por la calle de un lado, y no queremos darnos cuenta de que un día va a pasar por la calle en la que estamos parados, ahí nos caerá el mundo real.

Los complejos de superioridad e inferioridad son a menudo presentados ambos en las mismas personas, y se manifiestan de maneras diferentes. Sin embargo, los dos complejos pueden existir el uno sin el otro.

El espacio no da para más, pero quizá La megalomanía que es una condición psicopatológica caracterizada por fantasías delirantes de poder, relevancia, omnipotencia, grandeza y por una hinchada autoestima, también entre en este encuadre, y nos falta hablar de  la soberbia, la arrogancia,  y el orgullo, en donde la gente se cree diferente, y así va a morir, creyéndose diferente…hasta el lunes


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