Por Diego Mendoza | Pablo Hernández

Asia vio nacer los primeros brotes verdes de una planta que hasta la fecha se ha convertido en un tema tabú que divide opiniones alrededor del mundo. Con registros médicos que datan desde de la China antigua, la mariguana se ha convertido en una industria multimillonaria mundial cuya sombra de ilegalidad se ha ido iluminando.

Corría el año el año 1971, cuando un grupo de cinco amigos de la escuela secundaria San Rafael en California, Estados Unidos, conocidos popularmente como los “Waldos”, escucharon rumores sobre el abandono de una plantación de mariguana. El enervante más popular de aquellos tiempos motivó a una búsqueda del tesoro que inició en la estatua de las afueras de su escuela, teniendo como hora de reunión las 4:20 de la tarde, hora en que culminaban sus estudios.

Sin imaginarlo, la reunión de los “Waldos” que nunca encontraron la tierra prometida, sería el parte aguas de una cultura popular que al igual que la mariguana llegaría a cada rincón del mundo de la mano de sus fieles adeptos quienes cada 20 de abril (4/20 en el calendario estadounidense) celebran este día.

Anteriormente, culturas de India y China, así como pueblos germánicos, celtas habrían venerado esta planta cuyos usos fueron variados, principalmente como enteógeno; otras contraculturas de exportación estadounidense como los hippies, los beatniks, los hípsters, los ravers y por supuesto el hiphop también reservaron un lugar importante para la peculiar planta.

Las razones de esta popularidad son variadas. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha definido al cannabis como una planta con más de ochenta compuestos químicos biológicamente activos, siendo principalmente los más conocidos el Tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD). El compuesto THC es aquel que produce la sensación del “viaje” como lo nombran sus consumidores; mientras que el CBD ha sido estudiado en innumerables ocasiones por sus propiedades medicinales.

“Se siente un hormigueo, la piel se eriza y el sentido del tacto se maximiza, siento que mis músculos se destensan; y de repente encuentro un punto de enfoque en el cual te pierdes. En otras ocasiones me siente risueño, le encuentro gracia a todo”, señaló Efraín “N”, un consumidor habitual de mariguana con más de 10 años.

Sensación que parece volverse adictiva, ya que al igual que otras drogas, el THC que es asociado principalmente con las plantas clasificadas como sativas, activan el sistema de gratificación en las células cerebrales del ser humano que libera la sustancia química conocida como dopamina. En contraste en su presentación de índica, el efecto suele estar más relacionado a su carácter de depresor.

De acuerdo con la Comisión Nacional de Adicciones (CONADIC) en México, los efectos agudos presentes durante el consumo de este enervante suelen ser el deterioro de la memoria a corto plazo, así como de la atención, el juicio y otras funciones cognitivas, deterioro de la coordinación y el equilibrio, aumento en el ritmo cardíaco, episodios psicóticos o bien el aumento del riesgo de accidentes automovilísticos al conducir bajo el efecto de la sustancia.

Así mismo advierte que después de la intoxicación se puede presentar un deterioro de la memoria y las habilidades para el aprendizaje, así como un deterioro del sueño. Mientras que, en casos crónicos, además de generar adicción, puede potencializar los riesgos de sufrir tos crónica, bronquitis aguda y crónica, cáncer broncogénico, arritmias, esquizofrenia, así como ansiedad, depresión y síndrome amotivacional.

A pesar de esto, la Organización Mundial de la Salud estima que en el mundo hay más de 147 millones de personas en el mundo que consumen cannabis, lo equivalente al 2.5% de la población mundial. En México, la cifra porcentual es semejante, ya que se estima que 1.8 millones (2.1%) de mexicanos entre 12 y 65 años mantienen una prevalencia de consumo. Mientras que un 8.6 por ciento de los encuestados en el mismo rango de edad habría probado el enervante alguna vez en su vida.

En Nayarit se estima que uno de cada diez ciudadanos entre 12 y 65 años de edad, ha consumido “mota” alguna vez en su vida.

Las cifras recolectadas por el Gobierno de México señalan que el consumo de mariguana se disparó del año 2011 a 2016. No es de sorprenderse que desde entonces la cultura alrededor de la mariguana haya crecido en todo el país, posicionándose sobre todo en la música popular y las series de streaming.

En 2017, el país aprobó la descriminalización del enervante en adultos, se legalizó el cannabis medicinal y los productos de CBD con menos de 1 por ciento de THC.

Este accionar de México respondió a la tendencia mundial que demandaba el mercado y a una lucha que se ha prolongado por años que tuvo una de sus mayores victorias en junio de 2021, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación aprobó la despenalización del uso lúdico de mariguana, abriendo la puerta a la legalización.

Esto fue aplaudido por Yami “N”, una joven comerciante nayarita que ofrece entre su mercancía insumos que pueden funcionar para el consumo del enervante: “Esto nos da esperanza de tener más seguridad, para tener una tienda así, la gente lo ve como algo malo, te atacan y discriminan”.

Pero no solo es una oportunidad de mercado, parte de los principales discursos a favor de la legalización resaltan la relevancia que tiene el cannabis como objeto medicinal, sobre todo en enfermedades como esclerosis múltiple, enfermedad de Crohn, enfermedad inflamatoria intestinal, epilepsia, alzhéimer, VIH o SIDA, glaucoma, dolor intenso crónico, así como para el tratamiento del cáncer; cuyos estudios ha reconocido la FDA.

“La gente busca alternativas medicinales para enfermedades como párkinson, alzhéimer, hasta las tradicionales reumas o incluso para personas con autismo. A mí me preguntan pensando que vendo o que les puedo conseguir, me da tristeza porque no puedo hacer nada, me da tristeza porque a la gente se le priva el derecho a la salud, a tener una vida normal. Lamentablemente la ilegalidad no se los permite”, sentenció Yami.

Fotografía: Twitter @ramirezlalo_

Actualmente, el proyecto de ley que legaliza la mariguana en México se encuentra en la congeladora, luego de que la Cámara de Diputados pospusiera la discusión y aprobación del mismo. De acuerdo con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador el tema se encuentra en análisis: “hay un equipo interdisciplinario que está atendiendo todo lo relacionado con la posibilidad de permitir el uso de drogas no destructivas o con efectos leves, sin embargo, no hemos alcanzado un acuerdo, no hay consenso al interior del gobierno. Se está analizando esa posibilidad y no hay consenso, porque sigue habiendo muchos daños”.

Mientras tanto, en las entidades ya surgen clubes cannábicos que ven con ansías la legalización del uso lúdico, transportación y venta del enervante, promoviendo la solicitud de permisos ante la Comisión Federal de la Protección contra Riesgos Sanitarios para el consumo adulto. El día de hoy se espera que en muchos lugares del mundo se realicen manifestaciones a favor de la legalización, retomando la hora de las 4:20. En México, algunos municipios como Oaxaca de Juárez exhortan a sus policías a “no causar molestia a los consumidores de mariguana” durante este día en que el humo de la “verde” toma por asalto los cielos, recordando la hazaña de los Waldos.

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