La Serpentina | Odio en su máxima expresión

¿Puede una persona odiar tanto, que incluso quiera asesinar dos veces a quien odia?.

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Por Guillermo Aguirre

Por supuesto que al igual que a todo mundo, el crimen que conmovió a Tepic, y probablemente a gran parte de la sociedad fuera de esta capital, también nos impactó, sobre todo por la forma tan despiadada en la que de acuerdo a la Fiscalía, un personaje de nombre ABRAHAM, fue el responsable del  crimen suscitado el viernes por la madrugada en el fraccionamiento Villas del Molino donde perdieron la vida un niño de nombre  Yeshua, la mamá de él, de nombre Jetcibe y un amigo de la finada de nombre  Pablo.

Este crimen fue ante antier viernes por la madrugada, antier sábado en Nueva York, un sujeto con odio racial, asesinó a 10 personas, e hirió a otras más.

No entraré en detalles policiacos, sino en detalles sentimentales y en reflexionar como es que la gente puede llegar a sentir tanto odio, odio tan extremoso como en el caso del inculpado ABRAHAM, que ya había sido denunciado por su expareja hoy muerta, pudiera después de acuchillar a los dos adultos hoy muertos, luego lanzar sustancias  inflamables para incinerar a los dos hoy muertos, pero lo peor, llevarse entre su odio, a su propio hijo, YESHUA.

Y es que para poder digerir tanto odio de parte de una persona, leo y releo a autores clásicos como Aristóteles, Luis Vives, Tomás de Aquino, Séneca, Spinoza o Descartes, intentando encontrar los límites entre la ira, la envidia, el resentimiento y el aborrecimiento, todos muy cercanos al odio, pero nada más.

El odio es una emoción humana que consiste en desear causar mal, como mal, a una persona, o un género de personas o animales, tiene tendencia a ser permanente  y frío y podría tener como causa la ira – que “crece hasta el odio”–, la envidia, el resentimiento o el asco, estos conceptos podrían ser causa de odio en un cierto momento.

La ira es una emoción humana que consiste en la intención de causar un estado de pesar a alguien, como venganza, por un desprecio manifestado o la impresión de haber sufrido una injusticia, claro que el odiador, por llamar de alguna forma al sujeto que odia, el cree siempre ser objeto de una injusticia, como ocurrió con el implicado en el crimen de JETCIBE, quien había recibido muchas muestras de que era odiada y que ABRAHAM, requería cobrarle el desprecio de no dejarse ya ser golpeada o humillada por él.

La causa de la ira siempre es singular y particular ya que se trata de una afrenta contra uno mismo, o los que son próximos, y puede provocar un cierto pesar propio o bien, según otros, puede provocar placer por la venganza, quien tiene ira podría compadecerse si se dieran ciertas circunstancias.

La ira suele surgir como una reacción, a veces acalorada y precipitada –considerada en ocasiones como una “locura transitoria”–, y tiene una duración determinada.

Como este crimen de Villas del Molino, no ha sido el único que hemos visto ni publicado, únicamente es el más reciente, quiero concluir comentándoles que el odio es un sentimiento intenso de repulsa hacia alguien o algo que provoca el deseo de rechazar o eliminar aquello que genera disgusto; es decir, sentimiento de profunda antipatía, disgusto, aversión, enemistad o repulsión hacia una persona, cosa, o fenómeno .Así como el deseo de evitar, limitar o destruir a su objetivo.

El odio se puede basar en el miedo a su objetivo, ya sea justificado o no, o más allá de las consecuencias negativas de relacionarse con él, esto por envidia, odio general o necesidad de atención, aunque se puede deber a traumas o desconfianzas.

El odio se describe con frecuencia como lo contrario del amor o el afecto. El odio puede generar aversión, sentimientos de destrucción, destrucción del equilibrio armónico y ocasionalmente

Por supuesto que el odio no es justificable desde el punto de vista racional porque atenta contra la posibilidad de diálogo y construcción común

El odio, como el que seguramente tenía mucho tiempo experimentando el asesino de JETCIBE, su hijo y el amigo de ella, fue una sensación tan intensa de desagrado que terminó cuando este sujeto, convertido en un criminal irracional, manifestó su odio, asesinándolos dos veces…hasta mañana

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