Recorre el país limpiando parabrisas

Antes le daba la vuelta a los carros bien de volada, en dos o tres segundos limpiaba los parabrisas del frente y los de atrás, antes llegaba a ganar hasta 600 pesos al día”, dijo el singular personaje.

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Desde hace más de 20 años se dedica a limpiar parabrisas de automóviles; lo ha hecho en muchas ciudades del país, lo disfruta aunque ahora ya no es tan ágil en un oficio que reclama rapidez pues solamente se cuenta con los minutos que dura en cambiar el semáforo del rojo al verde.

Lo encontramos en el cruce de las calles San Luis esquina con avenida Victoria, en la zona centro de la capital del estado, es Jesús Hernández Ávila de 55 años de edad, hace apenas cuatro días que llegó a Tepic procedente de la alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México.

Es de fácil palabra: “antes le daba la vuelta a los carros bien de volada, en dos o tres segundos limpiaba los parabrisas del frente y los de atrás, antes llegaba a ganar hasta 600 pesos al día porque trabajaba de 8 de la mañana a las 8 de la noche, ahora ya solamente trabajo en las mañanas, salgo a trabajar a las 8 de la mañana y termino a las 2 de la tarde y bien cansado, pero todavía logro sobrevivir”.

Jesús asegura que él siempre trata de limpiar “de caché” los parabrisas de los automóviles: “para que el cliente se vaya satisfecho y nos socorra con una moneda para la botana o la limonada, aquí en Tepic apenas tengo cuatro días que llegué, de aquí me voy para el norte del país, hasta llegar a Tijuana, me quedo ahí unos 15 o 20 días y de ahí me regreso otra vez hasta el Distrito Federal, pero siempre trabajando”.

El señor  Hernández Ávila refirió que en el Distrito Federal vive en la alcaldía Miguel Hidalgo: “como le decía, yo soy del Distrito Federal allá está enterrado mi ombligo, en México se vive la vida más rápido, allá somos más los que buscamos sobrevivir, allá hay más competencia en todos los ámbitos, por eso salgo a recorrer las ciudades, pero algún día volveré a mi tierra para reunirme con mis seres queridos, yo no soy casado, pero nunca he pensado en dejar de trabajar, me gusta mi trabajo, conozco a mucha gente y la mayoría son buenas personas conmigo, por eso les digo a mis amigos;  nunca hay que darnos por vencidos, hay que pedirle a Dios que nos guíe, que nos proteja, pero como seres humanos hay que hacerle la parte que nos toca, hay que levantarnos temprano, salir a la calle y con la esperanza de que Dios nos socorra y para que Dios nos socorra hay que trabajar, primero el trabajo, lo demás llegará por añadidura”, puntualizó el señor Jesús Hernández Ávila.

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