Ha habido tiranos, asesinos

y por un tiempo pueden parecer invencibles,

 pero al final, siempre caen.

Gandhi

Ney González Sánchez fue gobernador de Nayarit de 2005 a 2011 en elecciones cuestionadas debido a que se registró el mayor índice de abstencionismo: 42% y se declararon nulos una cantidad de votos muy cercana a la diferencia entre los dos candidatos principales: Ney González por el PRI y Miguel Ángel Navarro Quintero, por la Alianza por Nayarit (PRD-PT-PRS). En esta alianza no participó el PAN, quien con su candidato, Manuel Pérez Cárdenas, obtuvo 22,952 votos.

Ney González obtuvo 176,500; Miguel Ángel Navarro Quintero161,634. Los votos nulos fueron 12,246, en tanto que la abstención fue de 272,694.

El periodo gubernamental 2005-2011 inició el vaciamiento del Estado de Estado. Uno de los mecanismos para lograrlo fue el socavamiento de fondos. La administración de Antonio Echevarría Domínguez (1999-2005) había terminado su gestión dejando una deuda pública de 363 millones de pesos, en tanto que después del periodo de Ney González, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, reportó que para el 19 de septiembre de 2011, la deuda ascendía a 5 mil 534 millones de pesos; lo que significó un aumento del 1,424%. Debe recordarse que el Congreso local (de mayoría priísta), a pocos meses de terminar el mandato, le autorizó contratar un nuevo crédito hasta por mil 98 millones 78 mil pesos.

El endeudamiento de Nayarit junto con la desaparición de los fondos de pensiones durante esa gestión, se convirtió en el principal problema de la Entidad. El crédito pactado a 20 años implicó pagar más de 2 mil millones solo por concepto de intereses. En 2012, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señaló a Nayarit como el Estado más endeudado, además de que los pasivos equivalían a 725.5% de los recursos que la Entidad generaba mediante la recaudación tributaria y cobro de derechos.

Lo paradójico fue que durante ese mandato no se registraron obras de especial importancia para la infraestructura urbana o carretera de la entidad. Quizá lo más recordado sea la colonia Gobernadores, donde se glorifican los nombres de los gobernadores priístas; la estatua a Don Emilio González frente al teatro Alí Chumacero (¿no sería mejor una del poeta?) y el obelisco que construyó en la Plaza frente a gobierno para celebrar el Bicentenario. Obras con costos estratosféricos.

Lo que sí recordamos de Ney es el desabasto de medicamentos en el sector salud, la falta de personal médico en los hospitales y clínicas, la falta de campañas epidemiológicas para prevenir enfermedades derivadas del dengue; la destrucción de los estadios de beisbol y futbol para construir nada y la falta de entrega del impuesto del 10% a la Universidad Autónoma de Nayarit.

Ahí inició el saqueo y la debacle. La ciudadanía, con el síndrome de indefensión aprendida, dejamos pasar ese saqueo de las arcas públicas: pocas voces o ninguna se han atrevido a realizar análisis, a fundamentar los excesos del poder, mientras está en funciones el gobernante. La ficción de la división de poderes ha conducido a que el gobernador concentre el poder en sí mismo. Se trata de regímenes unipersonales basados en la alineación al partido y la fidelidad al gobernador, independientemente del Poder que se trate.

Por ejemplo, en una conversación con un presidente municipal de Tepic, narró el desabasto que había dejado el anterior: venta de camiones de la basura, venta de terrenos del ayuntamiento a particulares, etc. Le pregunté por qué no denunciaba esos hechos. Me contestó que eran del mismo partido, por lo que no podía hacerlo ya que se trataba de reglas no escritas.

La fidelidad partidista antes que el cumplimiento de leyes.

Al inicio del mandato de Ney, la Comunidad de Artistas e Intelectuales de Nayarit tuvimos una reunión para proponer líneas de política cultural. Al finalizar, Ney se levantó frente a nosotros y nos habló de seres superiores: “ustedes también los ven, verdad?” nos dijo. No sé los demás, pero entré en un camino lejano y ciego donde el andamiaje ciudadano había desaparecido junto con el Estado de derecho y la justicia, para dejar el lugar a las alucinaciones de quien nos gobernaba.

¿Lo alcanzará la mano de la ley o los seres superiores lo protegerán del mal?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí