Volantín | Segalmex es a AMLO lo que la Estafa Maestra a Peña Nieto (Tercera Parte)

0
745

Cuando en 2018 Ignacio Ovalle Fernández fue nombrado director de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) era un hombre de 73 años. Su carrera política era de las más largas entre los integrantes del gabinete que en ese momento formaba el Presidente Andrés Manuel López Obrador, pero también de las más controvertidas por un pasado en los gobiernos emanados del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

 Ovalle Fernández fue jefe de la Oficina de Vendedores Ambulantes de la Secretaría de Gobernación en el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), secretario particular de Luis Echeverría Álvarez y después secretario de la Presidencia en ese mismo gobierno (1970-1976), director de la Coordinación General del Plan Nacional de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados en la administración de José López Portillo (1976-1982) y director de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (antecedente de Segalmex) en la deCarlos Salinas de Gortari (1988-1994).

Además, fue embajador en Argentina y Cuba en el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988).

Era el hombre con el encargo de garantizar la alimentación de las poblaciones más vulnerables por su condición de pobreza y pobreza extrema, y que, según el discurso del nuevo primer mandatario, eran la prioridad.

Para 2020, Segalmex era una entidad sacudida por señalamientos de corrupción. La revisión de la cuenta pública de ese año de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó irregularidades por ocho mil 600 millones de pesos. En agosto de 2022, Roberto Salcedo Aquino, secretario de la Función Pública, afirmó en una conferencia “mañanera” que el monto era mayor, de nueve mil 500 millones de pesos. En septiembre, la ASF dio a conocer otra estimación de 12 mil millones de pesos.

 En abril de 2022, Ovalle Fernández  fue removido de la dirección de  Segalmex y sustituido por Leonel Cota Montaño. En ese momento, fue designado como coordinador del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal.

Según él mismo, su gestión concluyó en condiciones austeras. En su declaración patrimonial final asentó que tuvo una percepción anual de un millón 593 mil 981 pesos, integrada por su remuneración por cargo público y una pensión del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.

Aunque declaró que no poseía casas ni departamentos, expuso que en los primeros años de operación de Segalmex, hizo compras al contado: en 2019, adquirió colecciones de arte por 2 millones 500 mil pesos y en 2020, obtuvo un conjunto de libros por 20 mil pesos.

 Pero Ovalle cuenta con un escudo protector llamado Andrés Manuel López Obrador, quien ha salido a dar la cara y poner las manos al fuego en su defensa, de hecho, en una de sus Mañaneras López Obrador afirmó que Ignacio Ovalle, a quien calificó como su amigo, fue engañado por “puro priísta de malas mañas, acostumbrados a robar”. 

 Así justificó AMLO el presunto desvío millonario.

Añadió: “Me dio tristeza, porque los conservadores siempre han estado en contra de que haya una empresa comercializadora”.  Y al haber fraude se le da la razón a los “conservadores”.

“Llega un grupo que propone Ignacio Ovalle, una gente buena, desde mi particular punto de vista que lo engañan, pero a los que recomienda, puro priísta de malas mañas, acostumbrados a robar, los mete y empiezan a hacer negocios”, afirmó.

“A comprar leche, a comprar maíz, pagando precios elevados y se descubre que hay corrupción”. 

  Al cuestionar sobre cómo había sido engañado Ignacio Ovalle, AMLO contestó “yo creo que se confió, nosotros no aceptamos la corrupción” y afirmó que sin importar quien “no somos tapadera”. A lo lejos, uno de los periodistas preguntó si habían engañado por tres años a Ovalle.

Previamente, el presidente había informado que “se va a investigar” lo que había ocurrido y que todos los involucrados serían castigados sin excepción alguna. 

 Sin embargo, en la oposición tienen muy claro que hay un responsable principal del desfalco en Segalmex y ese es Ignacio Ovalle, por ello, Marko Cortés, dirigente nacional del PAN, exigió ir tras él, pues sostuvo que sólo aprehenden a chivos expiatorios, mientras que quien era el responsable está en otro puesto con el manto protector de la impunidad presidencial.

Después de que en los últimos días se dio a conocer que la Fiscalía General de la República logró la captura de ocho presuntos involucrados en los contratos ilegales y pagos ilícitos por 142 millones 440 mil 883 pesos para la supuesta adquisición de siete mil 840 toneladas de azúcar de las que nunca pudieron comprobar su entrega, el líder del PAN pidió no quedarse sólo con chivos expiatorios.

“Lo único que hizo el Presidente es taparle el ojo al macho, porque ahí tienen a Ignacio Ovalle Fernández, nombrado coordinador del Instituto Nacional para el Federalismo y Desarrollo Municipal, dicho de otra forma, protegiendo al gran responsable de la gran estafa de Segalmex en el manto protector de la impunidad del Presidente.
“Lo único que han venido haciendo es detener algunos chivos expiatorios, pero realmente es un fraude millonario y aquí no vemos que haya responsables del gran monto de despilfarro, pero de fraude que se hizo al erario público a través de Segalmex”.

 Cortés señaló que el PAN espera que “lo primero que ocurra es que se vaya contra quien era responsable y no se le dé protección con este nuevo cargo que le dio el presidente López Obrador”.

López Obrador aseguró que se castigará a todos los responsables porque en su gobierno “no somos iguales, no permitimos a nadie que se robe el dinero, que abuse de su cargo, sea quien sea”.

 “La propuesta de una República Amorosa planteada por Andrés Manuel López Obrador no es una ocurrencia ni un cambio de posición ideológica, al contrario, es una propuesta basada en los más íntimos valores del ser humano, como son el respeto, la honestidad, la justicia y el amor al prójimo” así lo sostuvo Ignacio Ovalle Fernández al dictar una conferencia ante simpatizantes y militantes de Movimiento Ciudadano en Tabasco. ¿Y luego, qué pasó? ¿Será que la aplicación de valores es una categoría filosófica que no aplica en la práctica de un funcionario público de la cuatroté? Todo indica que no es así para el ex encargado de la seguridad alimentaria de México.

 Hoy, las irregularidades encontradas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que suman más de 15 mil millones de pesos, confirman lo que todos los días el presidente se empeña en negar: que siguen siendo tan corruptos como los demás, que sí son iguales, incluso peores. 

 Opinión.salcosga@hotmail.com

@salvadorcosio1 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí