Inicio Opinión Volantín | Llegamos a la etapa de expropiaciones, ¿Qué sigue?

Volantín | Llegamos a la etapa de expropiaciones, ¿Qué sigue?

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Por Salvador Cosío Gaona

Lo ocurrido con la empresa ferroviaria Ferrosur S.A. de C.V. que con el pretexto de ser de “utilidad pública”, desde las 6:00 horas del pasado viernes, fue expropiada por elementos de la Secretaría de Marina quienes ocuparon las instalaciones de la empresa en el tramo de Coatzacoalcos- Medias Aguas, sin que se le notificara a la empresa Grupo México, que subordina la compañía ferroviaria, no tiene otro nombre, se trata, con todas sus letras de una expropiación. Y lo sucedido horas después, cuando se publicó el decreto en el Diario Oficial de la Federación (DOF) en el que se da cuenta que se expropiaron 113 mil metros cuadrados de terreno de propiedad privada en el Estado de México, los cuales tienen como objetivo la construcción de Centros de Transferencia Modal 1, 3, 4 y 6 de la Línea 1 del Tren Suburbano, nos debe dejar claro que el presidente Andrés Manuel López Obrador está dispuesto a todo para conseguir sus oscuros objetivos y no son buenas noticias para nadie, siendo que no respeta Poderes, leyes, y ahora la propiedad privada.

Ese mismo viernes, el gobierno federal publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) un decreto que declara como utilidad pública tres tramos ferroviarios operados por Ferrosur.

“Decreto por el que se declara de utilidad pública la conservación y prestación del servicio público de transporte ferroviario, su uso, aprovechamiento, operación, explotación y demás mejoras en los tramos de las líneas Z, ZA y FA, que corren de Medias Aguas a Coatzacoalcos; de Hibueras a Minatitlán, y de El Chapo a Coatzacoalcos, respectivamente”.

Mientras tanto, a través de un comunicado Grupo México señaló que “la sorpresiva e inusitada toma de las instalaciones por parte de las Fuerzas Armadas estaba siendo analizada por parte de Grupo México Transportes, sus inversionistas y asesores.

Aunque el Secretario de Gobernación niegue se trata de una expropiación y diga ‘que es “solamente” una inmediata ocupación temporal de vías, recursos materiales, elementos tecnológicos y logísticos así como instalaciones ‘por algunos años’, se trata de un acto escandaloso y abusivo del gobierno de  López Obrador, que sienta un gravísimo precedente y aleja inversión privada.

Es inconcebible el cinismo con  que Adán Augusto López afirma no se trató de una expropiación sino sólo de una ocupación temporal inmediata (que puede durar 5 años). Es repulsivo que piense que los mexicanos somos imbéciles y con un juego de palabras o no llamando a las cosas o en este caso a las acciones por lo que son los hechos cambian.

El daño que se provoca a la empresa es enorme ya que por tratarse de una empresa que cotiza en la bolsa de valores ha perdido muchos miles de millones, más es aún peor el perjuicio a la economía al prohijar desconfianza en los poténciales inversionistas privados del exterior y además fomenta incertidumbre en quienes ya tienen capital invertido, pues podrían estarlo sacando del país, depauperándonos.

Por otro lado, como ya mencionaba el inicio, en el Diario Oficial de la Federación (DOF) se dio a conocer un decreto del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en el que se expropiaron 113 mil metros cuadrados de terreno de propiedad privada en el Estado de México, los cuales tienen como objetivo la construcción de Centros de Transferencia Modal 1, 3, 4 y 6 de la Línea 1 del Tren Suburbano.

De acuerdo a lo que se pudo leer en lo publicado, será la Secretaría de Infraestructura, Comunicación y Transportes (SICT) la que proceda a la ocupación inmediata de los bienes que ahora serán expropiados, mismos que se encuentran ubicadas en los municipios de Tultitlán, Tultepec y Nextlalpan.

“Se expropia por causa de utilidad pública la superficie de 113,838.5053 m2 (ciento tres mil ochocientos treinta y ocho punto cinco mil cincuenta y tres metros cuadrados) de terrenos de propiedad privada ubicados en los municipios de Tultitlán, Tultepec y Nextlalpan, Estado de México”, se pudo leer en el DOF, en donde se detalló que el decreto se emitió el pasado 17 de mayo.

En el documento también se explicó que la construcción de nuevas instalaciones del Tren Suburbano serán para ayudar a la comunicación terrestre y movilidad hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), por lo que se prevé extender la línea 1 con seis nuevas estaciones.

“En la ruta de la Línea 1 del Tren Suburbano se prevé la construcción de 6 estaciones intermedias para el ascenso y descenso de pasajeros, cuyos andenes se ubicarán entre las dos vías de ferrocarril para pasajeros, cada estación contará con una pasarela elevada que conecte con los Centros de Transferencia Modal 1, 2, 3, 4, 5 y 6, previstos para cada estación”, se detalló.

Asimismo, se explicó que la expropiación incluye a las construcciones e instalaciones que se encuentran actualmente en los bienes inmuebles y que formen parte ellos.

Al ser la SICT la encargada de la expropiación de los terrenos, también deberá cubrir con un presupuesto autorizado el monto de la indemnización que en términos de leyes a quienes acrediten su legítimo derecho, con base en lo que den a conocer los avalúos que emitió el Instituto de Administración de Bienes Nacionales.

“Dentro de los diez días hábiles siguientes a la notificación de este derecho, los interesados podrán acudir al procedimiento judicial a que se refiere el artículo 11 de la Ley Federal de Expropiación, con el único objeto de controvertir el monto de la indemnización” se detalló.

También, la dependencia federal quedará a cargo de la inscripción del decreto en el Registro Público de la Propiedad Federal y en el Registro de la Propiedad estatal que corresponda.

Las decisiones y acciones que está llevando a cabo el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, deben preocupar a todos, pues se empeña en parecerse cada vez más a una dictadura; siendo un gobierno en el que convergen disposiciones vistas habitualmente en las tiranías de Fidel Castro y Miguel Díaz-Canel en Cuba; Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela; y Daniel Ortega en Nicaragua.

Lo que tantas veces los defensores obradoristas aseguraron no sucedería, ha ya comenzado desde muchos meses atrás a transformarse para catapultarse como aquellos gobiernos en los que se persigue y se cuarta la libertad de expresión; se encarcela a opositores; se violentan leyes; se gobierna con base a decretos; se manipula al Legislativo; se ataca a otros poderes; existe corrupción y opacidad; los juniors de la familia presidencial se convierten en millonarios; a la fuerzas armadas se les confiere mayor poder; se destruyen instituciones; se adoctrina niños; se otorgan becas para incrementar el clientelismo; se protege a malos funcionarios; se premia la corrupción y se expropian empresas.

Opinión.salcosga@hotmail.com

@salvadorcosio1

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