Volantín | Negligente

0
786

Por Salvador Cosío Gaona

La pandemia de COVID-19 dejó al descubierto la importancia de un liderazgo fuerte y efectivo para gestionar una crisis de esta magnitud. Lamentablemente, en el caso de México, la figura de Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, ha demostrado un desempeño sumamente deficiente en su papel como líder de la estrategia nacional contra el virus. A lo largo de la pandemia, sus acciones y declaraciones han causado confusión, falta de transparencia y una respuesta inadecuada a la emergencia sanitaria. 

Uno de los principales problemas con el desempeño de López-Gatell ha sido la falta de claridad y la comunicación errónea sobre las medidas y recomendaciones para contener la propagación del virus. Desde el inicio de la pandemia, cambió constantemente de postura, lo que ha generó confusión y desconfianza en la población. Su manejo poco claro de la información llevó a decisiones equivocadas y a una respuesta ineficiente por parte del gobierno. 

Otro aspecto preocupante es el retraso en la implementación de medidas preventivas. A pesar de contar con información y ejemplos de otros países que ya estaban enfrentando la pandemia, López-Gatell y su equipo no tomaron medidas contundentes a tiempo. La falta de restricciones tempranas, como el cierre de fronteras y la imposición de un confinamiento estricto, permitieron que el virus se propagara rápidamente por todo el país y causara cientos de miles muertes que en buena medida son atribuidas a la negligencia de López-Gatell. 

López-Gatell también subestimó el impacto y la gravedad de la pandemia. Desde el inicio, minimizó la importancia del uso de cubrebocas y enfatizó la falsa idea de que solo las personas con síntomas debían hacerse la prueba. Esta actitud negligente contribuyó a una propagación descontrolada del virus y a un aumento exponencial en el número de muertes. Además, su negación de la necesidad de pruebas masivas ha dificultado la identificación y el seguimiento de los casos. 

La falta de transparencia también fue una constante en la gestión de López-Gatell. Se ha negado a proporcionar datos claros y actualizados sobre el número real de casos y fallecimientos, lo que ha generado dudas sobre la veracidad de la información oficial. La falta de transparencia socava la confianza pública y dificulta la toma de decisiones informadas por parte de la población, pero que más se podría esperar de este negligente sujeto, si su jefe, el inquilino de palacio de gobierno, odia la transparencia al grado de querer desmantelar a toda costa a las instituciones encargadas de velar por el acceso a la información. 

A lo largo de la pandemia, López-Gatell ha carecido de estrategias efectivas para contener el virus. Su enfoque se ha centrado más en justificar sus propias decisiones que en proteger la salud y el bienestar de los ciudadanos. La falta de medidas contundentes, como pruebas masivas, rastreo de contactos y aislamiento de casos positivos, ha llevado a una propagación descontrolada del virus y ha contribuido a la saturación del sistema de salud. 

Desde el inicio de la pandemia, López-Gatell ha sido advertido repetidamente por expertos en salud y científicos sobre la gravedad del virus y la necesidad de tomar medidas rápidas y contundentes por las mutaciones y variantes que a la fecha siguen contagiando a miles de mexicanos. Sin embargo, hizo caso omiso de estas advertencias y se negó a implementar medidas preventivas efectivas, reiterando las arriba comentadas, como el cierre de fronteras, el confinamiento estricto y el uso obligatorio de cubrebocas. Esta negligencia deliberada ha permitido que el virus se propague descontroladamente, poniendo en peligro la vida de millones de mexicanos.  

Esas y demás negligencias provocaron que se hayan enderezado decenas de denuncias penales en su contra, varias de las cuales han prosperado y avanzan de manera contundente en la pretensión de poner a este negligente matasanos tras las rejas como lo merece. Otra razón para procesar penalmente a López-Gatell es su continua manipulación de datos y falta de transparencia en la comunicación de la información. Ha subestimado sistemáticamente el número real de casos y muertes, ocultando la verdadera magnitud del impacto del virus en el país. Esta manipulación de datos es una clara violación de la confianza pública y una negligencia criminal, ya que ha obstaculizado la toma de decisiones informadas y ha impedido una respuesta eficaz a la pandemia. 

La negligencia de López-Gatell ha tenido un impacto directo en la salud y la pérdida de vidas en México. Su falta de acción oportuna y su reticencia a implementar medidas preventivas han contribuido al colapso del sistema de salud y a la falta de acceso a atención médica adecuada para aquellos que lo necesitan. Miles de personas han muerto innecesariamente debido a su negligencia criminal y es fundamental que se haga justicia por estas vidas perdidas. Es poco la pena de cárcel para López-Gatell quien llevará sobre los hombros el peso de haber sido el peor gestor de la crisis sanitaria en el mundo y haber provocado cientos de miles de muertos en nuestro país. 

La gestión de Hugo López-Gatell durante el mayor tiempo de crisis de COVID-19 en nuestro país fue un desastre, su falta de preparación, su comunicación confusa, la subestimación del virus y su falta de transparencia tuvieron consecuencias devastadoras en México que encuadran en tipos penales que no pueden quedar en la impunidad, en otros tiempos, por mucho menos, otros personajes han pasado el resto de sus días en la cárcel, y López Gatell no puede seguir en libertad, de seguir impune, millones de mexicanos exigirán que rinda cuentas ante la autoridad, y en una de esas, también se debería enjuiciar a quien fuera su superior y cómplice de sus fallidas políticas que solo provocaron muerte y confusión, Andrés Manuel López Obrador, quien por acción u omisión también es responsable de cientos de miles de muertos por su negligente acción frente a la pandemia de COVID-19. 

 opinion.salcosga@hotmail.com 

@salvadorcosio1  

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí