Opinión

Lila López a la vuelta de los años

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A la vuelta de los años, la figura señera de la maestra  Lila López se agiganta. Hace 40 años fundó el  Festival Internacional de Danza Contemporánea que ahora lleva su nombre. Sentando con  fuertes raíces las bases de la descentralización cultural en México, que todavía se mueve entre las buenas intenciones y la demagogia, por parte de funcionarios que han encontrado su modus vivendi incrustados en las instituciones, que en varias ocasiones no cumplen el cometido para el cual fueron creadas.

Lila López no era una mujer política en el sentido estricto. Si se guiaba por algunos fundamentos de la política mexicana del siglo pasado, pero al mismo tiempo se apartaba de las aberraciones que se vivían y se viven en algunos festivales del país.

El Festival para Lila no era un botín. Era un medio puesto al servicio de la gente de la danza del “interior” del país. Para ellos era lo programado y para el numeroso público que logró interesarse en el acto festivalero, hasta llegar al nivel de que los teatros eran rebasados en su capacidad para recibir a los asistentes.

El Festival de San Luis en los tiempos de Lila López (1981-2001) se convirtió en un ejemplo de lo que se podía lograr en la producción, distribución y consumo del arte terpsicoreano. La bailarina no utilizó el Festival para enriquecerse, ni mucho menos. Al contrario a las aportaciones mayoritariamente del Gobierno del Estado y en baja escala del INBAL, agregó la cooperación entusiasta y decidida de empresarios y amigos de San Luis. Además ella no cobraba por ser la directora. Esto poco se sabe, porque no lo andaba difundiendo. 

El Festival de San Luis tuvo momentos difíciles, pero fue Lila López con su entereza, valentía y trabajo constante que logró que continuara su realización. Apoyada por un grupo cercano de colaboradores, algunos amigos de ella. Hubo más de un coordinador Nacional de Danza del INBAL que trató de boicotear el trabajo de Lila.

Debe quedar claro que si el Festival de San Luis lo entregó Lila López después de 20 años de fundado, fue precisamente porque ella fue capaz de sortear todas las dificultades. Cuando ella murió el 10 de octubre de 2001. Posteriormente vinieron tiempos de un gobierno estatal panista, con grandes cantidades de dinero, pero nunca se transparentó el presupuesto. Jamás se supo bien a bien, cuánto se invirtió realmente y quiénes se encargaron de ser los proveedores de algunos servicios donde se erogaron fuertes cantidades de dinero.

El Festival de San Luis vive… aunque no en su mejor momento…

@CsarDelgadoM

 

 

 

 

 

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