Cuando me disponía a escribir la presente columna, no sabía ni por donde comenzaría. Y es que el tema a desarrollar es tan vasto que no podría resumirlo en un solo escrito.
Tendría, por fuerza, que desarrollarlo en varios subtemas, para que así podamos comprender sus complejidades y soluciones, sin ser un “magister dixit” en la materia.
DIGO LO QUE VEO
Yo simplemente hablo de la óptica desde lo que observo. Por ejemplo: de manera rutinaria voy al centro de nuestra ciudad y miré lo que quizá para muchas personas sean individuos que pasan completamente desapercibidos: los indigentes, vagabundos, limosneros o menesterosos de nuestro puerto.
ASPECTO GROTESCO
Creámoslo o no, querámoslo o no, son personas que deambulan en nuestro entorno y forman parte de nuestra sociedad.
Ahora bien, de acuerdo a nuestros principios y valores inculcados desde nuestros hogares: los tratamos, muchas veces nos reímos e incluso nos llega a dar “asquito” o cierta repugnancia su aspecto grotesco o su modo de vestir o simplemente su desnudez.
¿QUÉ HACEMOS POR ELLOS?
Pero ¿Cuantos de nosotros estamos dispuestos a darles un alimento calientito, un vaso con agua, a cubrirlos o darles un cobijo?, ¡noooo!. ‘Eso se lo dejamos a las iglesias, a los asilos o a los gobiernos, de los colores que sean.
Fue suficiente el recorrido que hice del Banjercito, que se encuentra a un costado de la XII Zona Naval Militar, por la dársena de Puerto Vallarta, hasta la zona de Olas Altas, para localizar a muchos de estos hombres y mujeres, jóvenes y ancianos.
MOMENTO REPULSIVO
Lo mismo daba que buscaban en la basura que se alimentan de ella. Era repulsivo el momento sí, pero forma parte de nuestro entorno social; turistas, niños y todo lo que gustes incluidos.
QUE DICE LA RAE
La Real Academia de la Lengua (RAE) dice que mendigo es la “persona que pide limosna o dádivas de manera habitual”. Pero por otro lado, mendigo es el que pide limosna y méndigo el que no la da.
De este tema podremos hablar en los próximas columnas del “cinco varos”, el famoso limosnero; de Claudia, la mujer disfrazada de negro que vive en las paradas de camiones; de “Paty la Loca”, en fin, el repertorio es abundante.
URGE HACER “ALGO”
Espero que las soluciones a esta problemática social que presenta Puerto Vallarta, -y no nada más que sean enviados a Centros de Rehabilitación para quitarse momentáneamente del problema-, sino que sea atendido de raíz, como ya sucede en otras ciudades del mundo.