La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) presentó el Programa Nacional de Restauración Ambiental (PNRA) 2025–2030, un instrumento rector que guiará la recuperación de ecosistemas degradados en todo el país durante los próximos cinco años. Esta iniciativa contará con la participación de autoridades ambientales, organizaciones de la sociedad civil, pueblos indígenas, comunidades afromexicanas, instituciones académicas y representantes del sector privado.
La presentación se realizó en el marco de la Cumbre por la Restauración de los Ecosistemas de México, celebrada el 25 y 26 de junio. El evento fue organizado por la Alianza Mexicana por la Restauración de Ecosistemas (AMERE) en coordinación con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Semarnat.
Alicia Bárcena Ibarra, titular del sector ambiental federal, hizo un llamado a sumar esfuerzos para implementar el PNRA y enfatizó: “La palabra clave del sector ambiental en esta Administración es restauración […] es una causa impostergable poder restaurar los ecosistemas y tener justamente ese derecho a un medio ambiente sano”. Subrayó que México, como uno de los 17 países megadiversos del mundo, acumula el 12 % de la biodiversidad global y posee más de 180 ecosistemas que deben protegerse y cuidarse.
La secretaria Bárcena también destacó que el PNRA “es un mandato de justicia ambiental, regeneración del territorio y bienestar para las comunidades”, requiriendo la participación de pueblos, jóvenes, empresarios y gobiernos locales. “Para mí es un honor poder llevar adelante la Política Ecológica y Ambiental Humanista de la presidenta Claudia Sheinbaum porque no puede haber justicia ambiental sin justicia social”, puntualizó.
Por su parte, la subsecretaria de Biodiversidad y Restauración Ambiental, Marina Robles García, afirmó que “es posible restaurar los ecosistemas y restaurar nuestras posibilidades de vivir en armonía con ellos”. Resaltó la importancia de gestionar todos los tipos de ecosistemas para la captura de carbono y la lucha contra el cambio climático, enfatizando que la restauración es una tarea coordinada de todo el gobierno y la sociedad.
Ernesto Herrera Guerra, representante de la Secretaría Técnica de la AMERE y miembro de Reforestamos México, subrayó la relevancia de una política nacional articulada para la restauración de ecosistemas. Afirmó que el PNRA “representa una plataforma de corresponsabilidad; si queremos que funcione debemos pasar del diseño a la acción, con financiamiento real, criterios técnicos claros y participación de quienes están en el territorio”.
María José Villanueva Noriega, directora general del Fondo Mundial para la Naturaleza en México (WWF por sus siglas en inglés), aseguró que restaurar “es también reconstruir tejido social; este Programa tiene el potencial de ser un eje de transformación si se garantiza la inclusión y se priorizan los territorios más vulnerables”.
Asimismo, Francisco Barnés Regueiro, representante del Instituto de Recursos Mundiales (WRI por sus siglas en inglés), explicó que el PNRA “reconoce que la restauración no es una tarea ambiental aislada, sino una estrategia de desarrollo justo y resiliente”.
El Programa Nacional de Restauración Ambiental 2025–2030 es fruto de un proceso participativo coordinado por la Semarnat, con la colaboración de más de 100 actores. Su objetivo es organizar, articular y coordinar las acciones de restauración ambiental a nivel nacional, respondiendo a la urgencia crítica que enfrenta más del 30 % del territorio nacional al presentar algún grado de degradación.
Con un enfoque multiactor y multisector, el Programa plantea cinco líneas estratégicas:
- Restauración bajo un enfoque ambiental y humanista.
- Coordinación institucional y gobernanza multinivel.
- Restauración con enfoques integrales y atención a las causas.
- Fortalecimiento de capacidades técnicas y conocimiento local.
- Financiamiento y monitoreo participativo.
Entre sus metas se contempla:
- Restaurar el 5 % de la superficie degradada de ecosistemas costeros y marinos al 2025, y alcanzar el 30 % para 2030, con prioridad en manglares.
- Contribuir a la meta nacional de deforestación neta cero al año 2030.
- Restaurar 800 hectáreas de parques y bosques urbanos en 2025 y 1.500 hectáreas para 2030.
- Contribuir a la restauración de cuatro cuencas prioritarias al 2030: Tula, Lerma-Santiago, Atoyac y Río Sonora, así como de dos presas con decreto de restauración: Endhó y El Zapotillo.
- Restaurar 26.000 hectáreas de ecosistemas forestales en 2025 y 100.000 hectáreas al 2030.
- Implementar en el 100 % de las acciones de restauración sistemas comunitarios de vigilancia y monitoreo ambiental, fortaleciendo la gobernanza de los territorios.
- Restaurar y decretar como Áreas de Prosperidad Marina 10 sitios deteriorados del Golfo de California al 2030.
- Contribuir a la reducción del 35 % de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) al 2030.
La Cumbre por la Restauración de los Ecosistemas de México se llevó a cabo en el Pabellón de Cultura Comunitaria de la Dirección General de Vinculación Cultural (DGVC) de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México. Contó con la participación de autoridades de instituciones ambientales como Conafor, Conanp, Conagua, ASEA, Profepa, Conabio, así como representantes de Reforestamos México, WRI México, WWF México, socias fundadoras de la AMERE, y otros aliados como FAO México y PNUD, el sector académico y autoridades ambientales estatales.







