“La falta de amor y la falta de empatía en el individuo generan violencia extrema”, afirmó Marco Antonio Tinoco Álvarez, profesor de tiempo completo en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
En entrevista, el académico explicó que cuando una persona no se siente parte de una sociedad o es rechazada por sus seres queridos, su estado emocional se deteriora y el cuerpo deja de producir sustancias químicas como oxitocina, dopamina, serotonina y endorfinas que provocan momentos de alegría o tristeza en el ser humano.
Por ello, subrayó la importancia de que jóvenes, adultos y niños aprendan a socializar, convivir e interactuar de manera cotidiana.
Tinoco Álvarez destacó que la convivencia y el contacto con otras personas son esenciales para prevenir actos de violencia tanto en el seno familiar como en grupos sociales y laborales: “La manera natural de que el cerebro produzca oxitocina, dopamina, serotonina y endorfinas es la convivencia, la risa, los enojos y las alegrías”, expresó.
Señaló también que, en la actualidad, la tecnología está provocando una separación entre los integrantes de las familias y empujando a muchos jóvenes al consumo de sustancias prohibidas que generan sentimientos artificiales de paz, alegría y relajación, ya que las drogas estimulan químicamente estas sensaciones.
Enseguida, el académico advirtió que, si no se recupera la unión familiar, para el año 2040 el número de personas adictas en el país será alarmante: “Por eso tenemos que asumir la responsabilidad de socializar e interactuar con las personas que nos rodean empezando con nuestras familias”, concluyó.



