Las alarmas se han encendido en San Pedro Lagunillas al observar el paisaje de Tepetiltic. Aquella vista donde el agua golpeaba cerca de la orilla ha cambiado drásticamente: hoy, quien se para en el malecón debe mirar a la distancia para encontrar el espejo de agua, el cual ha sufrido un retroceso estimado de 20 metros.
Para la presidenta municipal, Xóchitl Velazco, el diagnóstico apunta a dos culpables: las “malas acciones” ambientales y un enemigo verde y silencioso. La alcaldesa explicó que la proliferación de una planta acuática, conocida en la zona como “reina”, está actuando como una esponja masiva que asfixia el ecosistema. “Dicen que esa planta absorbe muchísima agua… entonces es necesaria una limpieza para mejorar la calidad de esa laguna”, señaló la edil, confirmando la magnitud visual del descenso.
La intención de rescatar el cuerpo de agua existe, pero la fuerza humana ya no es suficiente. Velazco detalló que, aunque los pobladores han intentado realizar limpiezas manuales, se han topado con un riesgo físico considerable: la planta, al estar saturada de líquido, se vuelve extremadamente pesada y peligrosa de manipular sin equipo.
“Ya vimos que con el ser humano es muy pesado… es un gran riesgo que nosotros nos metamos ahí”, admitió la funcionaria. Ante esto, la estrategia ha girado hacia la búsqueda de maquinaria especializada y la colaboración de quienes mejor conocen el territorio: los pescadores de la cabecera municipal, a quienes se les ha pedido auxilio por su experiencia en el manejo de la laguna.
El rescate de Tepetiltic no puede esperar. Por ello, el gobierno local ya ha tocado puertas en la CONAPESCA y mantiene gestión directa con el gobierno estatal, buscando asegurar los recursos técnicos que impidan que el deterioro se agrave con el paso de los años.



