El reloj vacacional está por agotarse. Con el reinicio de las actividades escolares de nivel básico programado para este próximo lunes 12 de enero, las autoridades de Nayarit prevén una saturación inminente en las vías de comunicación durante las próximas horas. Ante este escenario de alta movilidad, la Dirección de Protección Ciudadana y Bomberos ha ordenado un reforzamiento total de la vigilancia en carreteras estatales y zonas turísticas para garantizar que el éxodo de visitantes transcurra sin tragedias.
La estrategia operativa contempla la activación simultánea de todas las bases regionales y la base central, desplegando unidades de emergencia en puntos estratégicos de la red carretera. Edgar Enrique Rodríguez, director operativo de la corporación, explicó que el objetivo es blindar el trayecto de regreso tanto para los turistas que visitaron la entidad como para los locales que viajaron fuera. La presencia de los rescatistas busca reducir los tiempos de respuesta ante cualquier eventualidad mecánica o accidente, pero el funcionario fue enfático en que la seguridad depende, en gran medida, de la prudencia del conductor.
Rodríguez hizo un llamado enérgico a quienes tomarán el volante este fin de semana: más allá de las revisiones mecánicas básicas y el funcionamiento de las luces, el factor crítico es evitar las distracciones digitales. “Evitar estar hablando por teléfono cuando estén manejando es vital, recuerden que llevan familia a bordo y que alguien más los está esperando en casa”, subrayó el mando, insistiendo en que la velocidad debe moderarse ante el flujo vehicular denso.
De manera paralela, la corporación mantiene una vigilancia estricta en la franja costera para proteger a quienes decidieron exprimir los últimos días de asueto frente al mar. Hasta el momento, el reporte oficial indica saldo blanco sin rescates acuáticos registrados, una estadística que los guardavidas buscan mantener intacta mediante recorridos constantes a pie de playa. La atención se centra en detectar a bañistas inexpertos que, desconociendo la fuerza de las corrientes de retorno o “resaca”, se aventuran mar adentro poniendo en riesgo su vida.
Sin embargo, el mayor riesgo detectado en los balnearios no es solo el mar picado, sino el descuido parental y la imprudencia. El director operativo advirtió sobre el peligro de ingresar al agua bajo los influjos del alcohol o inmediatamente después de comer, factores que suelen detonar emergencias médicas dentro del océano. Asimismo, lanzó una recomendación puntual a los padres de familia: “Cuiden a los niños; ellos son los que siempre van a querer disfrutar en la orilla, pero desgraciadamente a veces las familias se descuidan un segundo y es ahí donde ocurren los incidentes”. El operativo de cierre vacacional se mantendrá activo hasta que se normalice el aforo vehicular y concluya el fin de semana.



