Con información de Oliva Orozco y Fernando Ulloa
La incertidumbre financiera de arranque de año para la plantilla laboral del estado ha llegado a su fin. Tras complejas gestiones administrativas para reunir la suficiencia presupuestal, el Gobierno de Nayarit confirmó que ha liquidado la totalidad de los compromisos económicos pendientes con el sector burocrático, el magisterio, las fuerzas de seguridad y los trabajadores de confianza. La operación financiera, que implica una derrama económica cercana a los mil millones de pesos, representa un tanque de oxígeno para la economía local, especialmente en la capital, tras la llamada “cuesta de enero”.
El titular de la Secretaría de Administración y Finanzas, Julio César López Ruelas, detalló la logística de esta dispersión masiva que comenzó desde el pasado jueves 8 de enero. En una primera etapa, se cubrió la nómina correspondiente a la segunda quincena de diciembre y la parte restante del aguinaldo para la burocracia. El funcionario explicó que los trabajadores administrativos recibieron el pago de 35 días de aguinaldo, completando así los 75 días de prestación que marca la ley (tras los 40 días adelantados en diciembre). Ante la impaciencia de algunos sectores que reportaban retrasos en sus cuentas, el secretario aclaró que no se trató de falta de fondos, sino de los tiempos naturales del sistema bancario para procesar miles de transferencias de forma paulatina.
La segunda fase de la dispersión, ejecutada este viernes 9 de enero, se concentró en el sector educativo, uno de los más numerosos y con mayor complejidad en sus conceptos de pago. López Ruelas precisó que se destinaron cerca de 250 millones de pesos únicamente para cubrir la segunda parte del aguinaldo de los maestros. Adicionalmente, se liberaron otros 190 millones de pesos para saldar prestaciones específicas como la prima vacacional, días dinámicos, compensación de fin de año y ajuste de calendario, tanto para docentes activos como para jubilados y pensionados. A esta suma se añaden 40 millones de pesos más por conceptos de bonos de despensa, rezonificación y medida económica, cerrando así el círculo de adeudos con el magisterio estatal.
El responsable de las finanzas públicas destacó que, con estos movimientos, el gobierno estatal queda “a mano” con todos sus trabajadores, incluyendo a policías y funcionarios de primer nivel. Además, envió un mensaje de tranquilidad respecto al futuro inmediato: la nómina de la primera quincena de enero de 2026 está totalmente garantizada y no corre riesgo, pues este pago ya no depende de las gestiones de cierre de año, sino que se sustenta en el presupuesto del nuevo ejercicio fiscal, el cual cuenta con el respaldo de las participaciones federales y la recaudación estatal propia que ya ha comenzado a fluir.



