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Enrique Lizalde: el gran actor tepiqueño que marcó el cine y  la televisión mexicana

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El actor nacido en Tepic que dio intensidad, elegancia y conciencia social a la época dorada de la telenovela

¿Recuerdas la telenovela Chispita o la película Viento Negro? Pues resulta y resalta que en ambas trabajó un tepiqueño que traía la elegancia en la voz y la rebeldía en el currículum.

Hablamos de Enrique Lizalde Chávez, quien nació el 9 de enero de 1937 en Tepic, Nayarit, aunque también se dice, se cuenta, se rumora que nació en la Ciudad de México en abril de 1936.

Era hijo de Juan Ignacio Lizalde y Luisa Elena Chávez; hermano del poeta Eduardo Lizalde y primo del cantante Óscar Chávez, aquel que cantaba:

“Los cien años de Macondo sueñan

Sueñan en el aire

Y los años de Gabriel trompetas

Trompetas lo anuncian…”

Enrique Lizalde empezó estudiando literatura, pero la actuación le ganó la pelea. Y, por si fuera poco, estudió música en el Conservatorio Nacional de Música. Tenía una voz que abría puertas y cerraba conversaciones: con un “buenas noches” dejaba al público en calma o en silencio expectante.

En los años 60 debutó en el cine, en películas juveniles como Nosotros los jóvenes (1965), pero también participó en filmes intensos que le valieron premios de la crítica: ganó dos Diosas de Plata por su actuación en Viento Negro (1964) y El Monasterio de los buitres (1972).

En televisión alcanzó gran fama como protagonista de telenovelas que marcaron época. En 1966 interpretó a Juan del Diablo en la versión original de Corazón Salvaje. También trabajó en melodramas populares como Chispita (1982), Dulce Desafío (1988) y Alcanzar una estrella (1990).

Tras su muerte, el 3 de junio de 2013 en la Ciudad de México, a los 76 años, la cantante Lucero recordó con cariño y admiración a Lizalde, publicando en Twitter que “siempre lo recordaré con mucho amor”.

Lo curioso es que, pese a tener la voz de un locutor de tráiler, no le gustaba dar entrevistas. Según El Universal, era un tipo que no se dejaba domesticar por la prensa; en pocas palabras, le molestaba hablar de su vida como si fuera chisme de vecindario, al grado de que casi no concedió entrevistas en toda su carrera.

Lo que sí le gustaba era la búsqueda de la justicia, pues cuando vio injusticias laborales en su gremio no se quedó cruzado de brazos, en 1977, ayudó a formar el Sindicato de Actores Independientes (SAI) para enfrentar la corrupción en la Asociación Nacional de Actores (ANDA), esto le valió ser vetado temporalmente por la ANDA.

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) lamentó su muerte, destacando su vasta trayectoria en cine, teatro y televisión. En México se le recuerda como uno de los grandes actores de la época de oro de la telenovela, cuyo legado perdura en la memoria colectiva.

Fuente: Portal de Cine Correcamara 2013/ El Universal Espectaculos 2013

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