El estado de Nayarit registra circulación activa del virus del sarampión, con una incidencia baja en comparación con el panorama nacional. Según el Informe Diario del Brote de Sarampión en México, con corte al 16 de enero de 2026, elaborado por la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, la entidad acumula diez casos confirmados de sarampión desde 2025, de los cuales cuatro corresponden al presente año. Esto representa una tasa de incidencia de 0.44 casos por cada 100 mil habitantes. Hasta el momento, Nayarit no reporta defunciones asociadas a la enfermedad, manteniendo su tasa de letalidad en cero.
A nivel nacional, el informe de la Dirección General de Epidemiología (DGE) de la Secretaría de Salud (SSA) advierte un escenario más complejo. México acumula 6 mil 933 casos confirmados de sarampión desde el inicio del brote en 2025, con 47 nuevos casos registrados en las 24 horas previas al corte del reporte. La enfermedad se ha extendido a 31 entidades federativas y 244 municipios, lo que confirma una dispersión prácticamente generalizada en el país.
Estados como Chihuahua concentran la mayor carga del brote, con 4 mil 491 casos confirmados y una tasa de incidencia de 113.23 por cada 100 mil habitantes. Le siguen Jalisco con 935 casos y Chiapas con 370. A nivel nacional, se han reportado 24 defunciones asociadas a la enfermedad, lo que sitúa la tasa de letalidad en 0.37%.
El análisis por grupos de edad revela que el brote afecta principalmente a la población infantil. El segmento de 1 a 4 años concentra el mayor número de casos confirmados, con 1,050, seguido por los niños de 5 a 9 años, con 801 casos. No obstante, la mayor tasa de incidencia se presenta en menores de un año, con 41.68 casos por cada 100 mil habitantes. Esta cifra evidencia la vulnerabilidad de los lactantes que no han completado sus esquemas de vacunación. La vacunación es la medida preventiva más efectiva contra el sarampión.
Aunque Nayarit se mantiene con cifras relativamente bajas, las autoridades sanitarias advierten que el comportamiento del brote sigue siendo dinámico. Incluso en entidades con baja incidencia, existe el riesgo de un crecimiento acelerado de casos si no se refuerzan las acciones de vacunación, la vigilancia epidemiológica y la detección oportuna, especialmente en un contexto nacional donde la transmisión del sarampión permanece activa.



