La presidenta del DIF estatal, Beatriz Estrada Martínez, destacó los beneficios y el impacto social de La Casa Infantil, un espacio diseñado para brindar protección, atención integral y un entorno digno a niñas, niños y adolescentes que han sido víctimas de abandono, maltrato o situaciones familiares graves.
La funcionaria explicó que el nuevo inmueble fue construido pensando en ampliar la capacidad de atención, ya que la antigua casa hogar alberga únicamente a 60 menores y actualmente, el espacio puede recibir hasta 150 niños, e incluso 160 en casos extraordinarios, aunque subrayó que el deseo es que nunca se llegue a ocupar en su totalidad: “Hoy tenemos 79 niñas, niños y adolescentes, y ojalá no tengamos que llenar la casa. Las situaciones por las que llegan son muy delicadas; no sólo se trata de violencia o abandono, sino de circunstancias que ningún niño, y menos a tan corta edad, debería vivir”, señaló.
Estrada Martínez destacó que la Casa Hogar no solo proporciona techo, alimentación y educación, sino que cuenta con un equipo multidisciplinario integrado por cuidadoras, personal de trabajo social y médicos, lo que permite brindar una atención integral y un acompañamiento constante para que los menores se sientan en un ambiente familiar.
Asimismo, reconoció el apoyo del Poder Judicial, el cual ha agilizado los procesos de liberación de custodia, permitiendo que los menores puedan incorporarse más rápidamente a los programas de adopción.
En este sentido, la presidenta del DIF hizo un llamado a las parejas interesadas en adoptar para que amplíen su visión y consideren a niños mayores de 5 años de edad, pues explicó que, mientras los bebés y menores de hasta cuatro años suelen ser los más solicitados, los niños de seis años en adelante, especialmente aquellos entre 12 y 17 años, enfrentan mayores dificultades para encontrar una familia: “Todos los niños y niñas deberían tener el mismo derecho y la misma oportunidad de pertenecer a una familia, por ello los invito a reflexionar y a abrir su corazón a los padres adoptivos, porque los niños mayores de 10 años también merecen amor, protección y sobre todo un hogar”, concluyó, la responsable de la asistencia social.



