La organización de transportistas Sitranay (Sindicato Independiente de Trabajadores y Transportistas de Nayarit) reconoció que diversos choferes de sus unidades no están acatando las disposiciones vigentes del reglamento de movilidad. Entre las faltas más frecuentes se encuentran el uso del teléfono celular al conducir, el porte de luces fluorescentes que encandilan a otros conductores y la reproducción de música con volumen excesivo.
Carlos Moncayo, dirigente de la organización, señaló que los operadores tienen la obligación de presentarse con una imagen profesional y mantener las unidades en condiciones óptimas. Aclaró que el sindicato no intervendrá en favor de los conductores que sean sancionados por la autoridad vial, ya que las reglas son de cumplimiento obligatorio.
A la par de estas faltas administrativas, el gremio denunció una crisis económica derivada del incremento constante en el precio del diesel, el cual ya roza los 28 pesos en algunas estaciones locales. Moncayo argumentó que el costo de los insumos se ha disparado drásticamente desde 2018, dificultando la renovación de la flota vehicular.
Finalmente, los transportistas manifestaron su preocupación por el uso masivo de credenciales de estudiante apócrifas. Esta situación, sumada a la falta de mecanismos adecuados de subsidio, representa un golpe financiero directo para los concesionarios que intentan sostener un servicio de calidad ante una ciudadanía que demanda mejoras inmediatas.



