
Ayer jueves falleció de neumonía la sevillana Maricarmen Vázquez, a los 96 años de edad.
El deceso ocurrió en su casa de Rancho Capetillo en Ocoyoacac, Estado de México.
La querida Mary estuvo casada con el torero Carlos Arruza. Al morir “El Ciclón”, contrajo nupcias con el también matador Manuel Capetillo.
Era mamá del rejoneador Carlos Arruza, el matador Manolo Arruza y el actor Eduardo Capetillo.
Fue una mujer entrañable, con personalidad, salero y cultura. Todavía la semana pasada estuve en contacto con ella y la escuché perfectamente lúcida. Brillaba por su chispa.
De vez en cuando me invitaba a comer y ella misma guisaba las alubias. La recordaré siempre con un enorme cariño.
Por otra parte, Morante de la Puebla había anunciado la víspera que reaparecerá en los ruedos, después de haberse cortado la coleta el 12 de octubre en la plaza de Las Ventas de Madrid.
Al primero que hay que felicitar es a José María Garzón, empresario de la Real Maestranza de Sevilla, por su enorme capacidad de convencimiento y persuasión, hasta lograr que José Antonio diera el anhelado sí.
El anuncio no deja de ser contradictorio, pero es válido cambiar de opinión y rectificar. Aunque en estricta congruencia debería mantenerse retirado, es de celebrarse su regreso porque representa la máxima o única ilusión para miles de aficionados y el principal interés artístico de las ferias. Por mucho.
Habrá que ver en qué condiciones físicas y mentales se encuentra. En los últimos tiempos se llevaba fuertes volteretas. Ha atravesado por distintos problemas psicológicos, como la depresión y el trastorno disociativo.
Todo parece indicar que su repentina retirada fue un pronto, un impulso del momento, y no una decisión meditada. No creo que haya habido mala fe de su parte para robarle protagonismo al adiós de Fernando Robleño, que fue opacado aquel día de la hispanidad por su lacrimógena despedida.
Quedan muchas dudas en el aire sobre si toreará en otras plazas aparte de Sevilla, donde reaparecerá el 5 de abril, o si volverá a pisar ruedos mexicanos. Por lo pronto, todo mundo quiere estar el Domingo de Resurrección en Sevilla para ver la reaparición del patilludo genial.
El máximo esteta de la tauromaquia contemporánea tiene 46 años, pues nació el 2 de octubre de 1979.




