Durante el lunes 2 de febrero la ciudad de Tepic vivió una jornada atípica, el motivo; el primer puente vacacional derivado del descanso colectivo por la conmemoración del 5 de febrero, aniversario de la promulgación de la Constitución Mexicana, las calles y avenidas de la capital nayarita lucieron inusualmente vacías.
Desde temprana hora, en la ciudad se sintió un ambiente distinto al de un lunes ordinario. El tránsito vehicular fue escaso sobre la avenida México, mientras que por la avenida Victoria apenas circulaban algunos automóviles.
En el primer cuadro de la ciudad, comerciantes que habitualmente se instalan sobre la calle Hidalgo optaron por no abrir sus establecimientos, situación que se repitió en la avenida Zapata, donde solo unos cuantos vendedores decidieron trabajar; un tejuinero y un comerciante de fruta picada fueron prácticamente los únicos que atendieron al público; el resto prefirió aprovechar el día de descanso.
El cielo se mantuvo ligeramente nublado durante gran parte de la mañana, reforzando la sensación de calma y quietud. Los taxis recorren la ciudad sin pasaje, el tradicional Pasaje México que se distingue por ofrecer todo tipo de artículos electrónicos y teléfonos celulares permanecía desierto y edificios emblemáticos como Palacio de Gobierno y el Congreso del Estado se observaron sin actividad. Incluso centros comerciales como Liverpool registraron una afluencia mínima de clientes.
En las inmediaciones del mercado Juan Escutia, algunos locatarios manifestaron su inconformidad debido a las bajas ventas registradas durante el día.
Sin embargo, no todos compartieron la misma experiencia ya que una comerciante dedicada a la venta de tamales informó que, para las 10:35 de la mañana, ya había agotado toda su mercancía, lo que atribuyó a la celebración del Día de la Candelaria, una fecha tradicional en la que muchas familias consumen los tradicionales tamales de puerco, pollo, rajas, de piña y de fresa acompañados de un atole.
Así, entre calles semi vacías, comercios cerrados y una actividad urbana reducida al mínimo, Tepic vivió este 2 de febrero un lunes que, por su tranquilidad y ritmo pausado, se sintió más como un domingo, los grandes ausentes fueron los políticos y servidores públicos.



