
De acuerdo a la información dada apenas ayer por el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, el señor MANASES LANGARICA VERDÍN, en los dos últimos años, se han dado de baja de la corporación policiaca del estado, a 200 elementos, las causas han sido diversas, entre ellas dijo que 50 elementos de la policía estatal, habían dado resultados positivos a la hora de hacerles el examen llamado antidoping, que no es otra cosa que un examen para saber si le entran o no, a alguna droga, si consumen enervantes de algún tipo o calidad.
Y es que dice el señor MANASES LANGARICA, responsable de la seguridad pública en el estado de Nayarit, que en la corporación policiaca los elementos tienen que pasar un examen de certificación al parecer en forma bianual, para poder continuar con sus labores.
Así que cada año en promedio 100 elementos no dan el ancho, o son encontrados culpables de algunos de los agravantes que los pone en la calle como desempleados.
Los agravantes van desde actuar con una conducta deshonrosa para la institución policial, digamos como ser encontrados extorsionando a algún delincuente al que ya encontraron, pero por cuestiones de conveniencia económica lo están “gallineando”, como se le llama en el argot policiaco al hecho de estar sacando dinero de alguna persona que tiene por ejemplo orden de aprehensión, pero que a cambio de una determinada cuota no le echan el guante-como se dice también en el lenguaje policiaco.
Otros son denunciados por abusar del poder que les da el uniforme, digamos golpean injustificadamente a un ciudadano, otros resultan golpeadores en sus casas, mientras que una parte también es encontrada con sustancias prohibidas en su cuerpo a la hora de hacerles el ya mencionado antidoping.
Claro, usted y yo nos decimos, que qué bueno que estos malos elementos que ya no alcanzaron certificación, ya fueron corridos de sus trabajos como elementos de seguridad pública, hasta ahí nuestro gusto, pero ocurren diversos fenómenos con estas 200 personas que hasta hace unos meses eran policías, y hoy están en la calle.
El primero de estos fenómenos es que al estar desempleados ellos buscarán una forma de subsistir, muchos de ellos muy probablemente tengan familia, tengan hijos, esposas, padres, lo que los pone en una situación desesperada para seguirles dando a sus familiares, una manutención cuando menos decente, no digo que sea muy holgada.
Por otra parte, algunos de estos elementos se echaron a cuestas compromisos económicos, muchos tienen compromisos fuera de la lógica de lo que ganan, por ejemplo yo conocí hace años a unos policías, estoy hablando de anteriores administraciones, que compraban camionetas de 800 mil pesos, de esas camionetas de lujo, así como carros Mustang, del año, y no crean que estoy hablando de policías de rango, estoy hablando de policías estatales que andaban arriba de las patrullas, que eran pues, policías de poco nivel, sin embargo con deudas de gran nivel, y conste que era en los tiempos en que los elementos de la seguridad pública estatal, ganaban poquito arriba del salario mínimo, porque dicho sea de paso, es en esta administración cuando se han beneficiado con mejoras muy significativas en sus salarios.
Así que siempre me pregunte que como le harían estos policías estatales, para pagar un carro de 800 mil pesos, y otros para pagar carros de lujo de precios cercanos al millón de pesos, claro que el pensamiento normal y lógico, siempre nos llevaba a la misma respuesta, estos elementos seguramente tenían otros ingresos, y no estoy hablando de otros trabajos, pues difícilmente un policía que trabaja 24 por 24, o que labora todo el día y debe estar presto a atender el llamado de su jefe en casos de emergencia, podría mantener otro empleo.
Así que la respuesta era sencilla, seguramente tenían otras fuentes de ingresos, obtenidas por medios no muy limpios, repito que esto era el pensamiento lógico.
Pero ahora volviendo al presente, ayer escuché al gobernador del estado, al doctor MIGUEL ÁNGEL NAVARRO QUINTERO, hablar de la certificación que cada elemento policiaco debe tener para poder pertenecer a esta institución de seguridad estatal, y pues esa certificación no es cualquier cosa, de ahí que hoy estamos hablando de 100 policías en promedio cada año que se van a la calle.
El peligro es que tales policías hoy desempleados, quieran seguir con sus mismas costumbres y con su ritmo de gastos que completaban por “otros ingresos”, y pues habrá que estar listo para saber ahora a que se dedican estos hombres y probablemente mujeres que hoy día, ya no trabajan de policías…¿en qué trabajarán?…hasta mañana



