El regreso del cubrebocas como medida obligatoria para contener el sarampión ha sido descartado para Nayarit. A diferencia de otras entidades federativas donde se reactivaron los filtros sanitarios, las autoridades locales sostienen que la barrera inmunológica del estado es suficiente para frenar la transmisión, pues se tiene una cobertura de vacunación del 94 por ciento, cifra que anula la necesidad de imponer barreras físicas generalizadas en este momento.
Aunque el virus se propaga a través de gotas de saliva, un mecanismo que técnicamente justificaría el uso de mascarillas, el delegado del IMSS en Nayarit, Jesús Chávez, aclaró que el riesgo real depende de la vulnerabilidad del huésped, no sólo del contacto. “Son medidas que se están tomando [en otros lados] porque se encontró una población sin vacunación, a diferencia de lo que estamos viviendo aquí”, explicó el funcionario, diferenciando el escenario local de la crisis que enfrentan regiones con rezago en sus esquemas de salud.
Si bien cada dependencia tiene la facultad de reforzar sus protocolos internos con gel antibacterial o filtros respiratorios, la indicación sectorial es de calma. Según enfatizó Chávez, la protección biológica es superior a la física: “Si es población vacunada, no tiene riesgo, aunque no tenga las medidas”, sentenció, subrayando que la alerta actual está focalizada en grupos que carecen del antígeno, un perfil que no es el dominante en la demografía nayarita.



