El desarrollo de la nueva infraestructura carretera en la costa de Nayarit tendrá un filtro técnico obligatorio: la prospección arqueológica. Previo al inicio de las obras de la autopista Las Varas-San Blas, programadas para este 2026, brigadas de exploración peinarán el terreno para asegurar que el asfalto no sepulte la historia prehispánica de la región.
La maquinaria pesada no podrá ingresar hasta que se libere el derecho de vía cultural. Aunque la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) es la ejecutora del proyecto, los tiempos de arranque dependen ahora del convenio de colaboración que se gestiona con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), confirmó Othón Quiroga, titular del centro local de la dependencia.
El protocolo de salvamento se centrará en puntos de alta probabilidad arqueológica dentro del municipio de Compostela. Específicamente, la zona de Chacalilla ha sido marcada como prioritaria en los mapas de riesgo patrimonial, pues existe una alta posibilidad de que el nuevo trazo cruce sobre asentamientos antiguos que requieren rescate inmediato.
El procedimiento técnico inicia con la entrega oficial de los planos por parte de los ingenieros. Una vez definidos los polígonos, los especialistas realizan recorridos de superficie (caminamientos) para identificar materiales; de encontrarse evidencia, se procede a excavaciones controladas y al análisis de gabinete para determinar la filiación cultural de los hallazgos.
Para la autoridad federal, la premisa no es frenar la modernización vial, sino armonizarla con la ley de monumentos. El desarrollo de infraestructura debe transitar de la mano con la conservación, garantizando que el crecimiento económico del estado no implique la pérdida de su memoria histórica.



