
Pues finalmente el día de ayer, luego de que se informó que en lo que respecta a nuestro estado Nayarit, ya fueron retirados los vehículos que fueron incinerados como muestra de la pataleta de los que se dijeron molestos por la detención de un capo apodado El Mencho, ya fueron retirados en todos los caminos y carreteras que atraviesan el estado, esto de acuerdo a la información dada por el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, el señor Manases Langarica, y que ya se restableció el servicio del transporte público también en todo el estado, se dieron a conocer las cifras finales de estos actos de intimidación dirigidos no sabemos a quién, si a la gente, al gobierno del estado, al gobierno del municipio, a los militares, a los marinos, o a los pobres ancianos que bajaron de alguno de los cuatro camiones del servicio urbano que fueron quemados en Nayarit.
Pues de acuerdo a cifras que escuché antier de parte del jefe del ejecutivo estatal, el total de vehículos quemados fen todo el estado fueron 161, en Tepic fueron 18, cuatro camiones del servicio urbano fueron quemados, dos delincuentes fueron abatidos.
En la fiscalía general del estado, a cargo de la licenciada Ludmila Heredia, han sido presentadas 60 denuncias por daños a los vehículos, es decir por los carros incinerados, y desde luego las pérdidas son millonarias.
En materia de pérdidas los primeros en cuantificar sus daños fueron los transportistas, en este sector el dirigente de la organización llamada TRASPORNAY, el señor FRANCISCO AVILES, dijo que en materia de dinero, ellos consideran haber perdido 4 millones de pesos, ya que fueron 4 unidades las tomadas y quemadas, y si bien una unidad nueva, cuesta entre 4 y 4 y medio millones de pesos, una unidad usada puede varias entre 700 mil, o un millón o más, esto dependiendo desde luego del estado y uso que tenga un carro de medio uso.
Pero por lo pronto ellos, tienen ya hecho el balance de lo que se perdió, 4 millones de pesos.
Pero ocurre que, a esta suma, habrá que agregar las más de 60 denuncias hechas ante la fiscalía general del estado, las pérdidas de restaurantes, gasolineras, super tiendas y en general el comercio que el domingo permaneció cerrado.
Luego el lunes, las escuelas, las oficinas oficiales, comercios que abrieron a medias, cuando hablo de oficinas y escuelas, y otros lugares de trabajo, me refiero a que a los trabajadores se les tiene que pagar su sueldo, aunque no se trabaje en un día inhábil como lo fue el lunes pasado.
El hecho es que luego de una jornada de intimidación, se informa que ya está todo restablecido, pero el asunto amigos y amigas, toda esta perdida, todo este esfuerzo de las autoridades para limpiar las carreteras, los caminos, las calles, para desplegar los elementos de las diversas corporaciones para apaciguar el desorden y volver la calma, todo, es por el capricho de unas personas que quieren forzar a la sociedad a compartir su disgusto por la detención de un delincuente.
Y lo peor, son manifestaciones de cobardía, porque lo hacen ante una población vulnerable, que vive en un estado pacífico, tranquilo, de gente noble, de personas acostumbradas a circular en cualquier punto de la ciudad sin ningún sobresalto, sin temor a toparse con gente mala, en pocas palabras, en un acto de cobardía, pues es un hecho que a un pobre chofer que viaja en su camioneta que usa para llevar frutas, animales, herramientas, incluso a su familia, se le atraviesan dos o tres delincuentes con armas cortas o largas, y lo bajan para quemar su camioneta en protesta por la detención de una persona que ni siquiera sabe ni les va a agradecer tales actos ruines, que dejaron muchos resentimientos con la gente que perdió su capital económico o de trabajo, que era un carrito usado para sus labores.
Leí la nota de una muchacha que decía que si alguien sabía si iba a haber ayuda para aquellos que perdieron sus vehículos en esta intimidación de parte de la mal vivencia, y pues nadie le supo dar una buena razón a la mujer.
Ahora bien, no sé si con estos métodos los que hicieron estos desastres, buscan la admiración, o el aplauso de la sociedad, lo que si noté es que el repudio fue total, no vi en las redes una muestra de gusto o felicitación por las cobardes acciones de intimidación hechas ante un pueblo tranquilo, noble, trabajador, y que bajo este gobierno se acostumbró a vivir en paz y orden…hasta mañana





