Tras la jornada de violencia registrada el pasado domingo en Nayarit, propietarios de los vehículos siniestrados enfrentan la negativa de diversas compañías aseguradoras para cubrir los daños patrimoniales. Expertos en el sector señalan que las empresas privadas suelen argumentar cláusulas de exclusión relacionadas con actos de vandalismo o disturbios sociales para evitar el pago de las indemnizaciones. Esta situación ha generado incertidumbre entre las víctimas, quienes denuncian que las instituciones intentan catalogar los hechos bajo tipificaciones que no se encuentran cubiertas en los contratos estándar.
La problemática técnica radica en que gran parte de las pólizas de cobertura amplia omiten la cláusula específica de vandalismo o daños por conmoción civil. Especialistas recomiendan a la población verificar minuciosamente sus contratos actuales, ya que el grueso de las pólizas vigentes en el mercado no contempla este tipo de siniestros de alto impacto. Ante este vacío informativo, se sugiere a los usuarios acudir a sus aseguradoras para exigir modificaciones contractuales que incluyan protecciones contra desmanes y actos derivados de la delincuencia organizada.
El impacto financiero para los afectados es crítico, debido a que el despojo de las unidades no interrumpe los compromisos crediticios adquiridos. Muchas de las familias perjudicadas enfrentan financiamientos que oscilan entre los cinco y siete años por vehículos que ahora se encuentran calcinados. Quedar sin el medio de transporte y mantener una deuda bancaria vigente representa un riesgo de quiebra para el patrimonio familiar, lo que obliga a buscar mecanismos legales que fuercen a las aseguradoras a reconocer la validez del reclamo.
Ante este escenario, analistas jurídicos sugieren a los propietarios no aceptar las resoluciones negativas de forma inmediata y buscar asesoría profesional especializada. El objetivo es combatir la interpretación unilateral de las aseguradoras, que pretenden deslindarse de la responsabilidad civil bajo el argumento de que se trata de eventos ajenos a los riesgos comunes. La defensa legal es fundamental para acreditar que el robo y posterior incendio de las unidades son hechos que deben ser resarcidos, independientemente de la naturaleza del grupo que cometió el ilícito.
Finalmente, la recomendación para futuros contratantes es priorizar la transparencia en la cobertura real antes de la firma de cualquier prima anual. La experiencia de los disturbios recientes evidencia que contar con un seguro no garantiza la reposición del bien si no se tiene explícitamente pactada la protección contra actos vandálicos. La revisión de la “letra pequeña” y la exigencia de pólizas robustas se vuelven las únicas herramientas efectivas para blindar la inversión ante una crisis de seguridad pública como la ocurrida el pasado fin de semana.





