En todo el país, la población económicamente activa alcanzó los 61.3 millones de personas en el cuarto trimestre de 2025, apenas 293 mil más que un año antes. La tasa de desocupación se mantuvo en 2.5 %, prácticamente sin cambios. Es decir, México sigue generando empleo, pero a un ritmo contenido y con retos estructurales como la informalidad, que alcanza al 55 % de los trabajadores.
En ese contexto, Nayarit sobresale.
Con una tasa de participación económica de 66.9 %, el estado se ubica entre los más activos del país, solo por debajo de Baja California Sur y a la par de Colima. Esto significa que más nayaritas en edad productiva están trabajando o buscando empleo en comparación con el promedio nacional, que es de 59.3 %.
Pero no solo participan más: también encuentran trabajo.
La tasa de desocupación en Nayarit fue de 1.9 %, por debajo del promedio nacional y lejos de estados como Tabasco (4.2 %) o Sonora (3.5 %). Además, el 98.1 % de su población económicamente activa se encuentra ocupada, colocándolo entre las entidades con mayor proporción de personas trabajando.
En números absolutos, 644 mil 799 personas estaban ocupadas en el estado al cierre de 2025, frente a 12 mil 409 desocupadas.
Otro indicador relevante es la tasa de condiciones críticas de ocupación —que mide a quienes trabajan jornadas extensas con bajos ingresos o pocas horas por falta de oportunidades—. A nivel nacional esta cifra fue de 36.7 %, mientras que en Nayarit se ubicó en 25.9 %, una de las más bajas del país, solo detrás de entidades como Baja California Sur y Nuevo León. Esto sugiere que, aunque persisten retos, la calidad del empleo en el estado presenta mejores condiciones relativas que en buena parte del territorio nacional.
Sin embargo, no todo es positivo. La informalidad laboral en Nayarit alcanzó 56.2 %, ligeramente por encima del promedio nacional (55 %). Esto significa que más de la mitad de quienes trabajan lo hacen sin acceso pleno a seguridad social u otras prestaciones, una realidad que también se replica en gran parte del país.
En el caso del área metropolitana de Tepic, la tendencia mantiene el dinamismo estatal. La capital registró una tasa de participación de 66.5 % y una desocupación de apenas 2.0 %, con niveles de ocupación superiores al promedio urbano nacional. No obstante, la subocupación —personas que necesitan trabajar más horas— alcanzó 9.6 %, reflejando que aún hay segmentos que buscan mejorar sus ingresos.
A nivel nacional, el empleo creció principalmente en comercio, construcción y transporte, mientras que la subocupación bajó de 8.2 % a 6.9 %, señal de cierta estabilización. Aun así, más de 32 millones de personas siguen en la informalidad y 36.7 % enfrenta condiciones laborales críticas.
En ese escenario complejo, Nayarit se posiciona como una de las entidades con mayor dinamismo y menor desempleo del país. El reto ahora no es solo mantener el ritmo de generación de empleo, sino avanzar hacia mayor formalidad y mejores ingresos para consolidar un mercado laboral más sólido y sostenible.





