El Instituto Nayarita de Educación para los Adultos (INEA) logró revertir un periodo prolongado de deterioro en su infraestructura física tras la asignación de un subsidio estatal directo. Este flujo de recursos permitió la rehabilitación integral de las plazas comunitarias, espacios donde la población mayor de 15 años acude para concluir su formación básica. La inversión institucional se enfocó en resolver carencias críticas que afectaban la operatividad diaria de estos centros, conocidos localmente como “escuelitas”, priorizando la funcionalidad de las instalaciones en beneficio de los educandos.
Las condiciones de las sedes educativas presentaban daños estructurales por salitre, filtraciones de agua y falta de sistemas de climatización, factores que desincentivaban la asistencia a las asesorías. Según los registros de la dirección general del organismo, a cargo de Carlos Alberto Ramírez Torres, la totalidad de las plazas comunitarias y coordinaciones cuentan ahora con techos impermeabilizados y equipos de aire acondicionado. Estas mejoras responden a una estrategia de dignificación de los entornos de aprendizaje, buscando ofrecer ambientes seguros y confortables para los ciudadanos en proceso de alfabetización.
La actualización de las herramientas de trabajo incluyó la incorporación de 150 computadoras destinadas a las labores administrativas y educativas de los coordinadores y técnicos en todo el estado. Hasta el momento, 120 unidades se encuentran instaladas y operativas en diversos municipios, mientras que el resto del equipo ya se encuentra en poder del instituto para su programación inmediata. Esta renovación tecnológica subsana la carencia de equipo funcional que imperaba en la dependencia, permitiendo una gestión más eficiente de los expedientes y materiales didácticos digitales.
El fortalecimiento del INEA en Nayarit proyecta una mejora en los indicadores de atención para los jóvenes y adultos que buscan obtener su certificación oficial de primaria o secundaria. Con espacios rehabilitados y equipos funcionales, el instituto consolida su capacidad de respuesta ante el rezago educativo en la entidad, garantizando que el proceso de enseñanza ocurra en instalaciones adecuadas. La continuidad de estas inversiones asegura que la infraestructura mantenga estándares de calidad que faciliten la permanencia de los estudiantes hasta concluir sus ciclos académicos.





