
Cuando veo eventos como el de ayer en el teatro Tepic del IMSS, un evento abarrotado por mujeres de todo el estado, y de diversos sectores, de inmediato mi pensamiento viaja a los lugares en donde el avance femenino no sólo se ha detenido, es decir, no sólo se pausó, sino que incluso presentó regresiones de lo que ya se había avanzado en materia de derechos de las mujeres.
Y es que ayer la presidenta del Sistema DIF Nayarit, doctora Beatriz Estrada Martínez, encabezó el evento Mujeres con Voz: “Avances, Retos y Acciones por la Igualdad”, que marca el inicio de las actividades con motivo del Día Internacional de la Mujer.
En este evento se destacó en primer lugar la importancia de continuar impulsando acciones que permitan a las mujeres ejercer sus derechos en igualdad de condiciones, y acceder a mejores oportunidades de crecimiento y bienestar.
Y miren, aunque ciertamente se sigue luchando por empoderar a las mujeres, y cuando digo que se sigue luchando, significa que desde hace décadas se empezó a darle la igualdad a las mujeres de nuestro país, en la actualidad sus derechos continúan, al grado tal que ya se logró por ejemplo el reparto de candidaturas en materia política para puestos de elección popular, en donde por ley, se deben considerar igual número de mujeres y hombres, esto es tan sólo por decir un ejemplo.
Hoy los partidos políticos, por ley tienen que nominar a igual número de hombres y mujeres a la hora de repartir candidaturas, y eso es un gran avance, en donde las mujeres saben que los partidos políticos en los que militan, deberán tomar en cuenta para la mitad de los puestos de elección a mujeres.
Pero como les digo, en eventos como estos, donde se pondera a la mujer y sus derechos, de inmediato nuestra memoria vuela a lugares a países como Irán, por citar uno de los tantos que hay en el planeta, y es que antes de la Revolución Islámica de 1979, la vida de las mujeres en Irán —especialmente en entornos urbanos— se caracterizaba por un proceso acelerado de occidentalización y la obtención de derechos civiles significativos bajo el régimen de la dinastía Pahlavi.
Sufragio: Las mujeres obtuvieron el derecho al voto en 1963 como parte de la “Revolución Blanca” impulsada por el Shah Mohammad Reza Pahlavi.
Cargos Públicos: Para finales de los años 70, las mujeres ocupaban escaños en el parlamento y cargos ministeriales. Farrokhroo Parsa se convirtió en 1968 en la primera mujer ministra de Educación.
Leyes de Familia: La Ley de Protección de la Familia de 1975 fue un hito que restringió la poligamia, elevó la edad mínima para el matrimonio (a los 18 años) y otorgó a las mujeres el derecho de solicitar el divorcio y la custodia de los hijos.
Acceso Universitario: Las universidades eran mixtas y las mujeres estaban presentes en casi todas las facultades. En 1979, cerca de 200,000 mujeres estudiaban en instituciones de educación superior.
Fuerza Laboral: Millones de mujeres participaban activamente en la economía como juezas, policías, diplomáticas y científicas
Vestimenta Libre: No existía un código de vestimenta obligatorio. En ciudades como Teherán, era común ver a mujeres usando minifaldas, maquilladas y con peinados a la moda occidental junto a otras que elegían usar el chador tradicional.
Vida Social: Los espacios públicos eran integrados; hombres y mujeres compartían libremente en cafés, cines, playas y discotecas.
Traigo a la memoria estos recuerdos, porque son exactamente algunos derechos de los que hoy gozan ampliamente las mujeres mexicanas, claro, en términos generales, nuestras damas tienen mayores privilegios que los que tenían antes de la llegada de los ayatolas a Irán, antes de que las gobernara un sistema teocrático o religioso, como actualmente siguen gobernados.
El comentario es que por ejemplo en este país, estos derechos no sólo se perdieron, en lugar de seguir cuando menos gozándolos, sino que en muchos casos por no decir que en todos, se quitaron derechos y se castigó con cárcel e incluso azotes a las damas Iranies que intentaron seguir practicando o gozando de derechos que alguna vez tuvieron.
Repito que no es el caso de nuestras damas o mujeres, en donde ayer, por ejemplo, la titular de la asistencia social en la entidad, refrendó su compromiso de promover la participación activa de las mujeres, y generar entornos donde puedan desarrollarse plenamente en el ámbito social y profesional. De esta manera, Beatriz Estrada y DIF Nayarit, reafirman su convicción de trabajar en la construcción de una sociedad más justa, segura e incluyente para todas las mujeres nayaritas, como seguramente ya funciona así, y esperamos que no sólo nunca haya regresión, sino que se siga avanzando por el bien de las mujeres…hasta mañana





