En una reciente conversación, Pablo Miramontes, ex torero, recordó con particular cariño la profunda amistad que lo unió a Antonio Echevarría Domínguez y la incansable labor de este último en el impulso del arte, el deporte y la cultura en Nayarit, una conexión que data de casi cuatro décadas atrás. Miramontes reflexionó sobre el desafío de estos esfuerzos al expresar: “No es nada fácil impulsar y apoyar el arte, el deporte y la cultura”.
Miramontes, quien dejó Nayarit hace casi 40 años, evocó cómo se forjó una “peña taurina grande” —un grupo de aficionados y promotores de la tauromaquia— junto a figuras como don Antonio Echevarría Pérez, Pepe Luis Almanza, el ingeniero Melgibar y Henry Martínez. “Yo tenía 21 años, soñaba con ser torero y recuerdo con cariño a toda esta gente tan bonita que impulsó la fiesta en Nayarit”, rememoró.
El ex torero detalló que las corridas de toros y novilladas se realizaban en el Lienzo Charro de La Loma. Fue en una de esas ocasiones que recibió una tarjeta de presentación del contador público Antonio Echevarría Domínguez. “Me quedaba platicando con don Pepe Luis Almanza y esa tarde recibí una tarjeta de presentación que era del contador público Antonio Echavarría y me daba su teléfono para que lo visitara, estoy hablando del año 87, y lo fui a visitar y me dice, te mandé llamar porque mi papá quiere hablar contigo, ahí nació una bonita amistad”, contó Miramontes, refiriéndose a la invitación que lo llevó a conectar con la familia Echevarría.
Miramontes reconoce la dificultad de mantener una tradición y, aún más, de impulsar el arte, la cultura y el deporte. “Todo lo que don Antonio [Echevarría Domínguez] ha hecho por la cultura, la charrería, la tauromaquia, el fútbol, el béisbol, entre otras cosas, ha sido para el pueblo de Nayarit, para su familia y para él”, afirmó. Rememoró con gratitud el proceso de la construcción de la Monumental Plaza de Toros de Nayarit: “Me tocó estar cuando en una plática se comenzó a construir el sueño de la Monumental Plaza de Toros y ver cómo se dio un anteproyecto, luego el proyecto, después la colocación de la primera piedra y posteriormente la inauguración de una de las plazas de toros más bellas de toda América. Eso es de reconocerse y apreciar”. La Monumental Plaza de Toros de Nayarit es un recinto icónico para la tauromaquia en la región, un símbolo del compromiso de la familia Echevarría con la cultura y las tradiciones.







