La Fiscalía General del Estado mantiene una vigilancia estricta sobre los delitos cometidos contra la niñez en el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña. Las autoridades judiciales reportaron que la incidencia de agresiones dentro del núcleo doméstico representa una de las mayores preocupaciones para la seguridad pública en la entidad.
La solicitud de órdenes de aprehensión por abuso sexual o violación alcanza un promedio de diez casos por semana. Este volumen de mandamientos judiciales, detalló Elvia Ludmila Heredia Verdugo, titular de la institución, se procesa de manera inmediata tras la recepción de la denuncia para garantizar la ejecución de capturas en el menor tiempo posible.
La recurrencia de agresiones por parte de padrastros y familiares directos complica los procesos de reparación del daño. En casos recientes, la fiscalía rechazó acuerdos abreviados por considerar insuficientes los montos económicos propuestos, exigiendo cifras que correspondan a la dignidad de las víctimas y a la gravedad de los hechos.
El abandono materno tras conocerse las agresiones y la explotación de menores por sus propios padres son escenarios vigentes en los tribunales locales. Estos expedientes, según los registros de la dependencia, demandan una integración jurídica compleja debido a la vulnerabilidad extrema de los niños involucrados en redes de comercialización familiar.
La estrategia actual de la fiscalía elimina las salidas alternas para los agresores, obligándolos a enfrentar juicios o procedimientos abreviados con sentencia. La erradicación de la violencia emocional y verbal es el objetivo final para romper la normalización del maltrato que persiste en diversos sectores de la sociedad nayarita.







