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martes, marzo 10, 2026
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Paz y seguridad pública, siempre están bajo asedio

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En el estado prevalece la paz y la seguridad pública, lo que permite que la gente haga todo lo necesario para su bienestar. No se trata de cualquier paz ni de cualquier seguridad púbica. Durante la administración del 2011 al 2017, reinó la paz y la seguridad pública era una realidad. Una dura realidad que ocultaba secuestros, despojos, tortura, desapariciones, todo un rosario de actividad ilícita. Ahora, en la actual administración las cosas cambiaron y lo hicieron por la ruta democrática, que tiene como sus componentes esenciales en las virtudes definidas por el Gobernador Miguel Ángel Navarro, como la transparencia, la honestidad, la lealtad al mandato popular que se expresa en las urnas.

La percepción va de la mano con los indicadores que se expresan estadísticamente. Lo que parece, eso es. No obstante, dada la fragilidad de ese mundo del crimen, de un momento a otro todo el castillo puede derrumbarse, en términos cualitativos y en cuanto a la percepción social. En ocasiones, la percepción o los indicadores se modifican drásticamente por hechos que ocurren en el terreno de lo real. Es durante esos periodos que pueden durar horas, días o semanas, cuando aparecen los catalizadores virtuales de la violencia, del crimen, de la inseguridad.

Lo hemos visto de manera descarada en las últimas semanas en el plano nacional. El día que fue ultimado el líder de un grupo criminal, algunos medios incendiaron más autos y negocios que los que andaban con bidones de gasolina en mano. Algunos medios incendiaron aviones, otros autos nepaleses, otros más atacaron treinta o cuarenta mil oxxos’s no obstante que en el país solamente existen unas veintitantos mil de esas tiendas. El chat GPT trabajó ese día horas extras en manos de los odiadores profesionales. Algunos medios hicieron más daño que los integrantes del crimen organizado.

El “amarillismo” existe, no es una entelequia. El amarillismo es una batalla por los niveles de atención del público. El amarillismo graciosamente es periodismo “notarojero”, que hace de la nota roja su combustible. Obtener la atención del público lo es todo para el amarillismo, que se caracteriza por la ausencia de rigor y su materia prima es toda historia de crimen, escándalo y traición.

Algo parecido ocurre en el estado de Nayarit. Apenas fueron incendiados unos cuantos autos, y algunos medios estallaron en ruido y espanto. Se trata de ganar la atención del público. Se trata de la bucólica Guerra de los Ratings.

Quienes se atrevan a negar que la violencia existe, solamente muestran que viven en una realidad ajena a la del resto de la población. Es verdad que la violencia, que la delincuencia existe. Se trata de una violencia que genera malestar, desigualdad, que corrompe y que frena el desarrollo. Es una violencia criminal que impide el pleno desarrollo de las personas. No obstante, estamos ante una actividad criminal relativamente contenida, que puede medirse.

Quienes presentan a un país en llamas, mienten descaradamente. Quienes presentan al país convertido en una guerra casi balcánica, se convierten en propagandistas de la delincuencia. No hacen apología de la violencia, aunque casi.

¿Qué deben dar a conocer los medios de comunicación? La respuesta es sencilla: deben dar a conocer la realidad en su justa dimensión. No es necesario que magnifiquen lo que ocurre, Lo que ocurre ya de por si es un asunto que debe ser atendido diligentemente por las autoridades, por todos. Es un problema tan grave, que nadie puede hacerse a un lado del campo de las responsabilidades. Los tres poderes, (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), deben actuar para contener y reducir a su expresión mínima, a la delincuencia. Los tres niveles de gobierno (municipal, estatal y federal) deben actuar de manera decidida y en serio, comprometidos sinceramente, para acabar o controlar a la delincuencia organizada. Las autoridades deben actuar con información precisa, cereta, confirmada, con inteligencia. Para eso, los medios de comunicación cargan con la alta responsabilidad de informar apegados a la realidad, Inventar una realidad explosiva, presentar una realidad que ha sido magnificada, solamente ayuda a los criminales a elevar los niveles de tensión social, apoyan a la propagación del miedo.

La realidad que vive el país nos debe preocupar a todos. Solamente que debemos asegurarnos de que el país que nos preocupa existe, no ese país en llamas que pintan los medios de comunicación sensacionalistas, los medios amarillistas.

¿Cuál es la razón de esta aparente divagación? Reflexionamos de esta manera con la intención de puntualizar la responsabilidad de los medios de comunicación. Es un asunto que requiere ética profesional. Es un tema que debe ser abordado y presentado en su justa dimensión, para no empeorar las cosas. También los medios están sujetos a principios que no representen ataque a la moral, a la vida privada o los derechos de terceros, para que no se provoque algún delito o se perturbe el orden público.

Reflexonamos también con la intención de mostrar el antes y después de un estado que hoy se encuentra en un buen clima de seguridad pública., Una seguridad pública que no está bajo sospecha. Recordemos que la seguridad pública en Nayarit, fue consumida por las llamas durante los años 2008, 2009, 2010 y 2911. Luego vino el reino de la paz y la tranquilidad, mismas que luego supimos que era una manzana envenenada.

Luego vino un tiempo de paz y reconstrucción de la confianza ciudadane en sus instituciones de seguridad pública. Hoy podemos decir que en Nayarit se vive un clima de paz, de seguridad, de trabajo, de creación fecunda. Ese escenario actual, se ha construido con esfuerzo y tenacidad. No obstante, en esta materia nunca es posible entregarse a la milonga, en la que la autoridad no puede quedarse cruzada de brazos. Reconocer esa aportación por parte del gobierno navarrista, sería una maldad y una falta de amor a la verdad. Hoy, la seguridad pública, la paz que reinan en el estado, tienen nombre y apellido: son paz y Tranquilidad Democráticas.

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