La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió una iniciativa de reforma constitucional en materia electoral. Lo hace en un clima en el que las propuestas para reformar las reglas del juego electoral son innumerables. Frente a ese universo, la iniciativa que presentó, se queda corta. Para quienes consideramos que se requiere un proceso transformador radical, lo que vemos es el parto de los montes.
La iniciativa ni siquiera considera reducir el número de diputados federales. No aborda el tema de las legislaturas locales, no se atreve a desaparecer los organismos públicos locales electorales (OPLE’S), la integración de ayuntamientos queda intacta.
Donde se propone un cambio relevante es en la integración del Senado de la República. Deja que desear, pues la iniciativa no se va a fondo como podría ser. Es de reconocer que por lo menos propone eliminar el principio de representación proporcional como vía de acceso a ese cuerpo legislativo. Podría haber eliminado la figura de planillas y de esa manera desaparecer el principio de Primera Minoría, permitiendo a los electores votar por cada candidato y no a fuerza (a la de “a huevo”) por dos (o cuatro, si consideramos a los suplentes). Se agradece que los “Senadores de RP” desaparezcan porque de esa manera, al menos se recupera la naturaleza misma del Pacto Federal. La naturaleza del Senado de la República fue vulnerada por la reforma zedillista que destruyó la naturaleza de ese órgano legislativo desde 1997, fecha en la que arribaron los primeros “Senadores de RP”.
Deja que desear en materia de financiamiento a los partidos, pues solamente les reduce un 25% el monto medido en UMA’S que se les destina a las siglas, a los acrónimos. Mantiene la regla 30/70 como regla de reparto del dinero que se dedica a los sedicentes “partidos”. El 30 por ciento del dinero se asigna de manera igualitaria a los “partidos” con registro y el 70 por ciento en proporción a los votos recibidos en la última elección. El cambio propuesto es irrelevante.
La regla de marcar los materiales publicitarios con la leyenda “Hecho con Inteligencia Artificial”, en buena medida parece bizantinismo. En cuanto a las acciones afirmativas en favor de pueblos originarios y afromexicanos, es de aplaudirse, aunque me parece que bien podrían haberse incluidos a las poblaciones sinomexicanas (de origen chino). Entre esos temas relativamente intrascendentes, debemos considerar la propuesta que ordena que los cómputos distritales inicien con la recepción del primer paquete electoral, en lugar de esperar tres días para dar inicio al conteo en cada distrito.
Un tema de importancia superlativa se relaciona con los reportes de los actos de ingreso y egreso en las finanzas de los “partidos”. La propuesta presidencial implicaría que diariamente se haga entrega de los comprobantes de los gastos o los ingresos. Esto sin duda es de la mayor importancia, dado que de esa manera se disuade a los actores, de hacer arreglos indebidos con los informes de ingreso y gasto. Las reglas relativas al uso de dinero proveniente del crimen organizado o de otras entidades que pueden distorsionar la voluntad popular, son bien recibidas. En este último tema hasta podría profundizarse en la legislación secundaria; es deseable que así sea.
El tema de la representación proporcional parece que es lo que más molesta a varios actores que se niegan a votar favorablemente esa iniciativa presidencial. En cuanto a la RP en el Senado de la República, sencillamente desaparecería, lo que dejaría de tratar como super entidades federativas a las siglas y a quienes las controlan. Los que manejan las formalidades de las siglas de pronto se verían “despojados” de super poderes para asignar curules en esa Cámara del Congreso de la Unión. Eso parece molestar a quienes manejan las siglas.
Esa misma RP genera malestar entre los que manejan las siglas de lo que se denomina vulgarmente como “partidos”, ahora en la forma de elección de los diputados de RP. Lo que hasta ahora se entiende es que los candidatos que logren colocarse como primera minoría, tendrían derecho a ser acreditados como diputados federales. No en cada distrito, sino 20 por cada una de las cinco circunscripciones en que se dividiría el país. La otra mitad (100) serían diputaciones que responderían a las acciones afirmativas antes citadas para poblaciones que históricamente han sido ignoradas.
Dicho de otra manera: los cambios en la integración del Legislativo Federal, no son profundos. De esto solamente debe reconocerse que es trascendente la recuperación de la naturaleza del Pacto Federal en el caso del Senado de la República. El Senado de la República se integra con representantes de cada entidad federativa en condiciones de paridad. Lo anterior significa que cada entidad federativa posee los mismos representantes que las demás, independientemente de su número de habitantes. El Senado es el órgano que representa a las entidades federativas y la Cámara de Diputados representa a la población de esas entidades.
¿Cuál es la razón por lo que algunos sectores se oponen a esta iniciativa? Parecería que se trata de una “negociación” tempranera con miras a las elecciones de 2027. Parecería que se intenta borrar más a una oposición que carece de propuestas alternativas. ¿A que se debe la oposición que se muestra ante el posible parto del ratón? Ya veremos. Lo que queda claro es que esa reforma debe ser aprobada o procesada antes de que termine mayo.
¿Quién está del lado de la Presidenta Sheinbaum? ¿Quiénes se atreverán a pararse frente al autobús? ¿Hay quienes pretenden descarrilar el tren reformista de la Presidenta? A nadie le conviene una guerra intestina, como esa que nos muestra la cinta “Kramer vs. Kramer”. ¡Cuidado!: nunca debe confundirse voluntad política con debilidad política. Hay terrenos que no deben disputarse, sugiere Sun Tzu.







