La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) presentó una denuncia penal el pasado 19 de febrero ante la Fiscalía General de la República (FGR) en contra de quien o quienes resulten responsables por la realización de obras y actividades que ocasionaron daños ambientales en un ecosistema de humedal ubicado en el Puerto de San Blas, Nayarit.
La denuncia se originó a partir de una visita de inspección realizada por personal de la Profepa, en la zona aledaña del área conocida como la “U de Pescadores”, en la que se detectaron diversas afectaciones en un ecosistema de humedal costero, entre ellas el derribo ilegal de mangle, especie protegida por su importancia ecológica para la protección de las costas, la regulación del clima y la conservación de la biodiversidad.
Durante la inspección se constató el relleno de humedales con material pétreo, una práctica que modifica de manera significativa las condiciones naturales del sitio y altera el equilibrio ecológico de estos ecosistemas, considerados esenciales por su función en la filtración de agua, la captura de carbono y el refugio de numerosas especies de flora y fauna.
Asimismo, se identificó la construcción de obras de carácter inmobiliario (algunas en proceso y otras aparentemente concluidas) sin autorización en materia de impacto ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), lo que contraviene lo establecido en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, así como lo dispuesto en la Norma Oficial Mexicana NOM-022-SEMARNAT-2003, que establece las especificaciones para la preservación, restauración y manejo de humedales costeros en zonas de manglar. Derivado de lo anterior se impusieron los sellos de clausura en las áreas donde se detectó el derribo de vegetación de mangle, así como en las zonas donde se realizaban obras y rellenos con material pétreo.
Además, la Profepa determinó presentar la denuncia penal correspondiente para que la autoridad ministerial investigue y, en su caso, determine las responsabilidades que correspondan.
Los humedales costeros y los manglares son ecosistemas estratégicos para el país, ya que contribuyen a la protección de las costas frente a fenómenos meteorológicos, favorecen la reproducción de especies marinas y ayudan a mitigar los efectos del cambio climático.
La Profepa reitera su compromiso de vigilar el cumplimiento de la legislación ambiental y de actuar contra cualquier actividad que provoque la degradación de los ecosistemas, especialmente aquellos de alta relevancia ambiental como los humedales y manglares.







