El sueño de comprar una casa en Nayarit se está volviendo más caro, casi sin que muchos se den cuenta hasta que buscan opciones y descubren que el precio ya no es el mismo que hace un año.
Al cierre de 2025, el estado registró un incremento anual del 12.2 por ciento en el valor de la vivienda, colocándose entre los mercados más dinámicos del país y muy por encima del promedio nacional, que fue de 8.7 por ciento. El dato no es menor, significa que en Nayarit los precios crecieron más rápido que en la mayoría de las entidades, en un contexto donde ya de por sí comprar vivienda se ha encarecido en todo México.

La historia se siente con más fuerza en Tepic. La capital se metió entre los municipios con mayor aumento de precios en el país, con un crecimiento de 12.5 por ciento. No es un caso aislado. En Bahía de Banderas, donde el desarrollo turístico empuja la demanda, el incremento fue de 11.9 por ciento, confirmando que tanto la ciudad como la costa están viviendo un mismo fenómeno, cada vez más gente quiere vivir o invertir ahí, y eso tiene un costo.

A nivel nacional, la fotografía es clara. El precio promedio de una vivienda alcanzó un millón 863 mil pesos en 2025, una cifra que define el mercado actual: la vivienda media domina, pero también se encarece. La mitad de las operaciones se hicieron por debajo de 1.2 millones, aunque el rango llega fácilmente a más de dos millones en muchos casos.
Detrás de estos números hay una tendencia constante. Los precios de la vivienda en México crecieron 8.7 por ciento en el año, impulsados por una demanda que no se detiene, incluso cuando el crédito es caro. La tasa hipotecaria promedio se ubicó en 11.55 por ciento, mientras que la inflación fue de 3.7 por ciento y la economía avanzó apenas 1.6 por ciento.
Es decir, las casas suben de precio mucho más rápido que los ingresos y que la economía en general.
En este nuevo mapa inmobiliario, los estados que encabezan el encarecimiento comparten una característica: crecimiento acelerado y atractivo turístico. Quintana Roo lidera con 14.3 por ciento, seguido de Baja California Sur con 12.9 por ciento, y luego Nayarit con 12.2 por ciento, acompañado por Tlaxcala y Jalisco.
Los municipios más caros cuentan una historia similar. Destinos como Benito Juárez, Los Cabos y Solidaridad encabezan la lista, pero la aparición de Tepic en ese grupo revela algo distinto, el fenómeno ya no es exclusivo de playas internacionales, también alcanza a ciudades intermedias que crecen rápido.
Mientras tanto, en zonas tradicionales como el Valle de México o Toluca, el crecimiento se mantiene por debajo del cinco por ciento, lo que muestra un cambio de ritmo en el país: los mercados nuevos están subiendo más rápido que los consolidados.
La pregunta inevitable es qué pasará en 2026.
Con los datos disponibles, todo apunta a que los precios seguirán aumentando, aunque probablemente no al mismo ritmo. La demanda de vivienda se mantiene firme, incluso con tasas altas, y en estados como Nayarit el atractivo turístico y la inversión continúan empujando el mercado.
Sin embargo, hay señales que podrían moderar el crecimiento. El encarecimiento del crédito, el bajo crecimiento económico y la presión sobre los ingresos de las familias podrían frenar ligeramente la velocidad de los incrementos. No se ve una caída en los precios, pero sí un posible ajuste hacia aumentos más contenidos.
En otras palabras, en Nayarit la vivienda difícilmente será más barata en el corto plazo. Lo más probable es que siga subiendo, pero con un ritmo que dependerá de hasta dónde alcance el bolsillo de quienes aún buscan un lugar para vivir.







