
MALA NOTICIA
La inflación en México repuntó en el primer trimestre de 2026, alcanzando una tasa anual de 4.63% en la primera quincena de marzo, el nivel más alto desde octubre 2024. Este incremento, impulsado por el alza en productos agrícolas (frutas y verduras) y pollo, superó las expectativas del mercado. Ojo, la inflación general supera el rango objetivo del Banco de México hilando dos quincenas consecutivas al alza. El componente no subyacente repuntó fuertemente, con aumentos significativos en precios de alimentos, marcando un panorama complicado. Analistas prevén que ante este repunte, el Banco de México posponga recortes en su tasa de interés. El caso es que el año comenzó con una inflación ya acelerada, cerrando la primera quincena de enero en 3.77%, mostrando una tendencia alcista constante durante los primeros meses. Debido a esta persistencia, analistas estiman que la inflación al cierre de año podría ubicarse por encima del 4.20%.
LA INFLACIÓN EN MÉXICO NO DA RESPIRO
Así es. En la primera quincena de marzo, la inflación se disparó a 4.63% anual. Eso no pasaba desde octubre de 2024. Hace casi año y medio. Es la peor lectura para una primera quincena de marzo en al menos una década. Y viene acelerada: en febrero estábamos en 4.02%. Agárrate: la no subyacente, es decir, el numerito que mide las cosas más volátiles (como la comida y los energéticos), ya rebasó el 5%. Tres frentes están empujando al mismo tiempo. Primero, la mesa. Las frutas y verduras volaron casi 24% en tasa anual. Los datos duros del encarecimiento: Jitomate: +32.17%, transporte aéreo: +21.86%, limón: +13.11%, pollo: +3.18% y electricidad: +2.17%
IRÁN Y SU GUERRA
Segundo. La guerra en Irán ya se siente en la bomba de gasolina. Magna, Premium y diésel llevan semanas subiendo con el crudo arriba de 100 dólares. Tercero, el IEPS. El aumento impositivo de inicio de año a refrescos y cigarros sigue pesando. Alimentos, bebidas y tabaco acumulan una inflación anual de 5.91%. Que suba la inflación con tanta fuerza le mete presión no solo a tu bolsillo y al mío, sino también a Banco de México. Mañana, jueves, decidirá si recorta o deja igual la tasa. Y eso nos importa a todos. Si Banxico recorta la tasa, el crédito se abarata. Hay más dinero en la calle, la gente gasta más y esa euforia empuja los precios hacia arriba. Eso es echarle gasolina a la inflación. Si mantiene la tasa alta, el dinero se vuelve caro. Te quitan las ganas de pedir prestado para asfixiar el consumo. Forzaría a que los precios bajen, aunque eso frena el crecimiento del país. Ya lo viste: entender de inflación y de tasas es como tener una bola de cristal. Mañana se terminará por aclarar el panorama. Pero al menos los nopales bajaron. México encuentra consuelo en los lugares más inesperados.
EL MEXICANO IGNORA LA INFLACIÓN Y PREFIERE LA TERAPIA DE COMPRAS DIGITAL
Será lo que sea en la inflación de marzo, pero en enero gastamos a gusto. Las ventas minoristas metieron un sorpresivo acelerón del 1% en enero, destrozando el tibio 0.1% que proyectaban los expertos y marcando el mejor inicio de año en cinco años. ¿En qué estamos reventando la tarjeta? Principalmente en el carrito virtual, con el comercio electrónico disparándose un brutal 10%. Mientras otros sectores económicos tosen y la inflación amenaza por los conflictos globales, el mercado local sigue anestesiado por el aumento de empleo y la inyección de gasto social. Básicamente, si el mundo se va a incendiar, nosotros preferimos verlo llegar mientras esperamos un paquete.
VEREMOS Y DIREMOS.







