El municipio de Xalisco contará con un esquema de protección y difusión de su patrimonio histórico a través de una colaboración técnica que permitirá actualizar el catálogo de monumentos y rehabilitar la imagen urbana del centro tradicional. Este esfuerzo busca rescatar la identidad local mediante proyectos de colorimetría y el reconocimiento legal de los símbolos municipales, garantizando que el legado cultural sea preservado para las futuras generaciones.
Las acciones inmediatas contemplan la integración de actividades educativas como el programa donde el museo visita los planteles escolares, así como la impartición de talleres de artes plásticas enfocados en la sensibilización sobre la riqueza arqueológica y colonial de la zona. Con esta vinculación, se pretende que sólo el conocimiento directo de la historia local sirva como base para que los habitantes se conviertan en los principales guardianes de su entorno.
Dentro de los proyectos técnicos destaca la actualización del inventario de inmuebles con valor histórico, lo cual brindará certeza jurídica sobre la protección de las fincas que integran el primer cuadro de la cabecera municipal. Asimismo, se trabajará en una propuesta de colorimetría urbana que unifique la estética del centro histórico, promoviendo el turismo cultural y ordenado sin alterar la esencia arquitectónica que define a la región.
Durante la consolidación de este acuerdo de trabajo, la presidenta Anabel Guerrero Benítez y el director del Centro INAH Nayarit, Othón Quiroga García, establecieron los mecanismos para sumar capacidades técnicas en el ámbito de sus competencias. La firma del documento permitirá que la administración local cuente con el respaldo de especialistas federales para el registro oficial de monumentos, asegurando que cualquier intervención urbana respete la normatividad vigente.
La recuperación del patrimonio tangible e intangible se perfila como un motor de desarrollo para la localidad, permitiendo que sus tradiciones y arte sean reconocidos a nivel estatal. Al fortalecer el marco legal del escudo de armas y los catálogos de monumentos, se sientan las bases para una gestión cultural que trascienda los periodos administrativos, priorizando el valor histórico de la comunidad por encima de intereses coyunturales.







