Los agentes viales en la entidad tienen estrictamente prohibido recibir dinero en efectivo por concepto de infracciones o bajo cualquier otra circunstancia. El procedimiento institucional establece que, ante una falta al reglamento de tránsito, el elemento debe entregar una boleta física donde se detalle la falta cometida y el monto correspondiente. El cumplimiento de este pago sólo podrá liquidarse a través de los canales electrónicos autorizados, eliminando la entrega manual de recursos al personal operativo.
La titular de la Secretaría de Movilidad, Sistiel Buhaya Lora, puntualizó que la recaudación es competencia de las áreas financieras correspondientes. Este esquema de cobro digital busca garantizar la transparencia y dar certeza jurídica a los automovilistas durante los operativos de control. Asimismo, se confirmó que las cámaras de vigilancia instaladas en el libramiento de Tepic continúan en funciones, distribuidas de manera estratégica para supervisar tanto el transporte público como el desempeño de los oficiales en campo.
El uso de estos dispositivos tecnológicos ha permitido dar seguimiento puntual a las inconformidades ciudadanas recibidas mediante el Órgano Interno de Control o a través de los sistemas de emergencia C4 y C5. Hasta el momento, el análisis de las grabaciones ha derivado en la revisión de dos expedientes por presuntas faltas al protocolo. Como consecuencia de estas pruebas en video, un agente fue turnado a las instancias de control y retirado de sus funciones mientras se desarrolla la investigación administrativa.
Se proyecta la incorporación de más herramientas tecnológicas para fortalecer las labores operativas en las principales arterias de la capital. Estas cámaras sirven como un mecanismo de protección doble, ya que funcionan como evidencia objetiva para aclarar incidentes y salvaguardar la integridad tanto del ciudadano como del servidor público. La presencia de monitoreo constante en tramos carreteros específicos facilita la detección de conductas que se aparten de la normativa vigente.
Finalmente, se exhorta a la población a no participar en actos de entrega de dinero y reportar cualquier anomalía de manera inmediata mediante los números de atención oficiales. La labor de vigilancia debe regirse bajo principios de legalidad y respeto, evitando confrontaciones innecesarias con los conductores. El apego estricto a los reglamentos de movilidad es la única vía para garantizar un entorno vial ordenado y libre de prácticas de corrupción en el estado.







