Los conductores señalan que el encarecimiento de la canasta básica y de materiales operativos como el diésel y la gasolina vuelve necesaria una actualización en los precios del pasaje
El gremio del transporte público en la entidad se mantiene a la espera de un análisis financiero que determine la viabilidad de un ajuste en las tarifas. El incremento en el costo de insumos básicos y refacciones ha dificultado el mantenimiento de las unidades, afectando la regularidad de las rutas y la calidad del servicio que reciben los usuarios en diversos municipios del estado.
Los conductores señalan que el encarecimiento de la canasta básica y de materiales operativos como el diésel y la gasolina vuelve necesaria una actualización en los precios del pasaje. Esta situación no sólo impacta el ingreso de los trabajadores del volante, sino que limita la capacidad de los permisionarios para realizar reparaciones preventivas en camiones y camionetas de pasaje de forma constante.
En la capital, el mal estado de las vialidades acelera el desgaste físico de los vehículos, lo que eleva los gastos de operación por daños mecánicos. Actualmente, existen reportes de unidades con neumáticos desgastados y asientos deteriorados en rutas que conectan a Tepic con Santiago Ixcuintla, San Blas y Tuxpan, derivado de la falta de solvencia económica para la renovación del parque vehicular.
La frecuencia del servicio también se ha visto alterada, especialmente después de las 20:00 horas y durante los periodos de asueto. La baja afluencia de pasajeros en ciertos horarios obliga a reducir el número de vehículos en circulación, lo que genera tiempos de espera de hasta 30 minutos para los ciudadanos que dependen de este medio de movilidad para llegar a sus destinos.
Gregorio Haro Amaya, representante del sector, aclaró que la decisión final recae en las autoridades estatales, quienes deben autorizar cualquier modificación al costo del servicio. Mientras no se concrete un acuerdo oficial, los transportistas advierten que las limitaciones técnicas continuarán mermando la seguridad y comodidad de la población que utiliza el transporte urbano diariamente.







