La Secretaría de Cultura del gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), lograron la repatriación de 160 bienes culturales. Este es el primer lote restituido en 2026, y se suma a los 3 mil 556 objetos patrimoniales recuperados por la administración actual, elevando el total a 3 mil 716 piezas.
La secretaria de Cultura del gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, señaló que esta repatriación es el resultado de un trabajo constante, de la cooperación entre instituciones y de una acción sostenida del Estado mexicano en el ámbito internacional. Cada objeto recuperado, agregó, representa una parte de la historia del país que vuelve para ser estudiada, resguardada y reconocida en su verdadero contexto cultural.
El lote incluye 157 piezas de carácter arqueológico, elaboradas principalmente en cerámica, y tres históricas. Estas fueron dictaminadas por expertos del INAH y corresponden a diferentes áreas culturales, como el Altiplano Central, Occidente, Bajío y la zona maya, con temporalidades que van desde el periodo Preclásico mesoamericano (2500 a.C.-200 d.C.) hasta la época virreinal. La mayor parte de estos elementos fueron restituidos de manera voluntaria por particulares.
El consultor jurídico de la Cancillería, Pablo Arrocha Olabuenaga, señaló que la recuperación también incluye piezas logradas gracias a la cooperación con autoridades judiciales extranjeras. Todas regresan a territorio nacional por las gestiones de la red de embajadas y consulados de México en Estados Unidos, Canadá, Argentina y Francia. El subdirector de Registro de Monumentos Arqueológicos Muebles del INAH, Alejandro Bautista Valdespino, informó que los objetos se encuentran en buen estado de conservación y serán inscritos en el Registro Público del Instituto.
Una vez registrados, los bienes serán transferidos paulatinamente a los museos de la red del INAH, con base en sus características y filiación cultural, para que puedan ser exhibidos y disfrutados por la sociedad. Destacan entre los objetos arqueológicos 140 figurillas de barro entregadas en Seattle, Estados Unidos, y de los bienes históricos, dos puertas de madera del siglo XVIII recuperadas en Atlanta, y un libro impreso en 1703, decomisado por la Policía Federal Argentina.











