
Pues yo no se si mi amigo el abogado José de Jesús Ibarra García, actual Director General de Seguridad Pública y Vialidad del municipio de Tepic, Nayarit, quien fue nombrado por la presidenta municipal Geraldine Ponce para encabezar la corporación, enfocado en la proximidad social, la protección ciudadana y la mejora de los juzgados cívicos, esté capacitando a su personal que tiene la proximidad social, una de las misiones que le encargó la señora presidenta municipal de Tepic, la ingeniera Geraldine Ponce.
Al director de la policía y vialidad de Tepic, no dejó de escucharlo cuando en las conferencias de prensa de la alcaldesa, le pasan el atril para que informe sobre la situación del área que le corresponde mantener en orden, y siempre escucho informes dichos por él, muy positivo donde todo funciona a la perfección.
Por eso me extrañó que ayer viernes a las 12 del día con 27 minutos, cuando iba saliendo de uno de los cajones de estacionamiento que existen alrededor del parque Juan Escutia, y mientras salía a unos tres kilómetros por hora, me terminaba de abrochar mi cinturón de seguridad, de pronto escuché el pitido de una motocicleta, al observar por el espejo retrovisor vi que era una mujer subida en una motocicleta vestida con el uniforme de policía vial, yo iba demasiado despacio como dije antes, terminándome de abrochar el cinturón.
Así que me paré y le pregunté que si ocurría algo, y sí, me dijo que me estacionara inmediatamente, solo que en el parque Juan Escutia, inmediatamente representa dar una vuelta porque eventualmente todos los lugares de estacionamiento están ocupados, había claro, las entradas de las calles, y rampas para minusválidos , en donde como siempre por respeto por las rayas amarillas no quise ponerme, y seguí buscando un lugar para estacionarme, quiero repetir que mi velocidad no pasaba de dos a cuatro kilómetros por hora, ya que buscaba pararme, sin embargo la agente de tránsita municipal número 28253, de nombre Jetzabell González López, me dijo que me parará en una entrada de calle al parque Juan Escutía, justamente donde estaba la rampa para minusválidos, y aunque yo le hice saber ese detalle me dijo que no importaba que ahí me parara, cosa que hice de inmediato.
Porque además en mi primer encuentro con la policía vial, cuando me ordenó que me estacionara, pude ver colgada a su cintura un pavoroso pistolón de un calibre de esos que usa el ejército y la fuerza aérea, una intimidante arma de fuego, y como no quise arriesgar mi vida, porque ya ven que uno nunca sabe como piensa un tránsito del municipio, si suponen que uno pudiera venir de hacer una matanza en alguna calle céntrica, o de haber cometido un asalto a un banco, o de traer un secuestrado en la cajuela, en fin, hay muchas películas de policías y delincuentes que terminan afectando la mente de personas débiles, así que cuando vi el pistolón, en la cintura de una mujer, más despacio me fui, lo hice a propósito por si pensaba en un disparo pensando que quería huir de su orden.
Así que cuando la agente Jetzabell González López, me dijo que me estacionara obstruyendo la rampa de minusválidos, acaté de inmediato la orden, y empezó preguntándome si nunca me habían infraccionado, no entendí el porqué de esa pregunta, como tampoco sí si la pregunta era si durante toda mi vida no había recibido alguna infracción, sin embargo le contesté la verdad, que nunca me habían infraccionado, con el vehículo que actualmente tengo, por cierto ya viejito, es modelo 2015, tiene once años de viejo, pero repito que no sé por qué esa pregunta, pero le contesté con la verdad, además repito, ver pistolas tan enormes frente a mi, francamente me causan temor.
Luego de un breve dialogo me pregunto también que si yo sabía porque me infraccionaba, pues con riesgo a que pudiera echar mano de su pistola, y nervioso, le dije que no, porque francamente todavía no tengo la capacidad de leer los pensamientos de las personas con las que entablo un dialogo.
Me pidió los documentos, todos se los entregué y todo estaba en regla, entonces me dijo, le voy a retener su licencia de manejar, yo repito a ustedes, que a todo lo que me decía contestaba que sí, ni por asomo la contrarié, así que le contesté que estaba bien, que hiciera lo que gustara, luego como yo no supe la pregunta de porque me estaba infraccionando la agente Jetzabell González López, me dijo que por no traer el cinturón, aunque para esos momentos ya lo traía, ya ven que la historia empieza cuando iba saliendo de un estacionamiento del parque Juan Escutia, y me iba abrochando el cinturón, así que para darle la licencia de manejar, me tuve que quitar el cinturón de seguridad, para que me infraccionara por la falta de cinturón de seguridad.
Y pues fue cuando me pregunté dos cosas, la primera si es que un agente de tránsito municipal, no de policía, sino de tránsito, debe cargar una arma intimidante y más si la llega a usar, y la otra, si el buen Jesús Ibarra García, instruye a sus agentas de tránsitas sobre lo que es la proximidad social, que según leo es orientar e instruir a la sociedad para el buen comportamiento social, yo ya traía el cinturón puesto, quizá una llamada o consejo del momento de ponerlo o un exhorto, en fin, la proximidad social no está muy próxima…hasta el lunes







